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F01
Demencia vascular
La
demencia vascular (antes llamada demencia arteriosclerótica)
incluye a la demencia multi-infarto, y se distingue de la
demencia en la enfermedad de Alzheimer por el modo de comienzo,
las características clínicas y la evolución. Lo más característico
es que haya antecedentes de ictus transitorios, con breves
trastornos de conciencia y paresias o pérdidas de visión fugaces.
La demencia puede también ser consecutiva a una serie de accidentes
vasculares agudos o más rara vez a un único ataque apoplético
mayor. Es entonces cuando se manifiesta un cierto deterioro
de la memoria y del pensamiento. El comienzo de la enfermedad
tiene lugar en la edad avanzada. El cuadro suele ser brusco,
como consecuencia de un episodio isquémico aislado o la demencia
puede ir haciéndose presente de una manera más gradual. La
demencia es la consecuencia de los infartos del tejido cerebral
secundarios a una enfermedad vascular, incluida la enfermedad
vascular hipertensiva. Por lo general, los infartos son pequeños
y sus efectos son acumulativos.
Pautas
para el diagnóstico
Presencia
de demencia. Deterioro cognoscitivo, que suele ser desigual,
de tal manera que puede haber una pérdida de memoria, un deterioro
intelectual y signos neurológicos focales, mientras que la
conciencia de enfermedad y la capacidad de juicio pueden estar
relativamente conservadas. Un comienzo brusco, un deterioro
escalonado y la presencia de síntomas y signos neurológicos
focales aumenta la probabilidad del diagnóstico de demencia
vascular, cuya confirmación vendrá sólo, en algunos casos,
de la tomografía axial computarizada o en último extremo de
la neuropatología.
Otras
características son: hipertensión arterial, soplos carotídeos,
labilidad emocional con distimias depresivas pasajeras, llantos
o risas intempestivas, episodios transitorios de obnubilación
de conciencia o de delirium, a menudo provocados por nuevos
infartos. Suele aceptarse que la personalidad se mantiene
relativamente bien conservada, pero en algunos casos hay cambios
evidentes de la misma, apareciendo apatía o desinhibición
o acentuación de rasgos previos, tales como egocentrismo,
actitudes paranoides o irritabilidad.
Incluye:
Demencia arteriosclerótica.
La
demencia vascular puede coexistir con la de Alzheimer. En
este caso utilizar el código F00.2, como en los casos en los
que un accidente vascular surge sobre un cuadro clínico y
unos antecedentes que sugieren la presencia de una enfermedad
de Alzheimer.
F01.0
Demencia vascular de inicio agudo
Se
desarrolla por lo general de un modo rápido tras una serie
de ictus debidos a trombosis vasculares, embolias o hemorragias.
En casos raros, la causa puede ser un único infarto de gran
tamaño.
F01.1
Demencia multi-infarto
Tiene
un inicio más gradual que la forma aguda, normalmente precedido
de varios episodios isquémicos menores que producen un número
creciente de infartos del parénquima cerebral.
Incluye:
Demencia predominantemente cortical.
F01.2
Demencia vascular subcortical
Generalmente
la corteza cerebral está indemne, lo cual contrasta con el
cuadro clínico, que puede parecerse mucho al de una demencia
de la enfermedad de Alzheimer (cuando se presenta una desmielinización
difusa de la sustancia blanca puede utilizarse el término
de encefalopatía de Binswanger). Pueden existir antecedentes
de hipertensión arterial y de focos de destrucción isquémica
en las zonas profundas de la sustancia blanca de los hemisferios
cerebrales.
F01.3
Demencia vascular mixta, cortical y subcortical
Con
componentes mixtos, cortical y subcortical.
F01.8
Otra demencia vascular
F01.9 Demencia vascular sin especificación
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