DISFUNCIONES
SEXUALES FEMENINAS: APROXIMACIÓN AL DIAGNÓSTICO
Y TRATAMIENTO
Dr. León Roberto Gindin [I] Del libro "La Nueva Sexualidad de la Mujer",
Ed. Norma
Históricamente se consideraba a las disfunciones
sexuales femeninas como poco importantes. Era un capítulo
abandonado por los especialistas, por cuanto el goce femenino
no había sido considerado como importante a los fines
reproductivos, única forma de considerar la sexualidad
femenina.
Hasta no hace muchos años, las mujeres eran consideradas
sexualmente inferiores a los hombres. Profesionales y filósofos
opinaron desde que la mujer era incapaz de tener excitación
sexual hasta que tenía capacidad de respuesta sexual
superior a la de los varones e inclusive ¡podía
eyacular!
A través de la idea de la "envidia del pene”
como hecho universal en el desarrollo de la mujer, Freud consideraba
que el deseo sexual era una característica masculina.
Al mismo tiempo, sugirió que la madurez sexual de la
mujer se demostraba sólo mediante el orgasmo vaginal,
y no por el obtenido a través de la estimulación
directa del clítoris. Hoy se sabe que la capacidad
orgásmica de la mujer se iguala, o incluso supera,
a la del hombre (multiorgasmia femenina).
Quienes más colaboraron en los últimos cien
años en la adquisición de nuevos conceptos en
sexualidad fueron: en el plano biológico Masters y
Johnson, en el plano psicológico Freud y en el plano
social Alfred Kinsey.
Durante años se les negó a las mujeres la
legitimidad del hecho de sentir placer durante las relaciones
sexuales. Si bien se aceptaba el placer en el hombre, en ella
se lo consideraba obsceno por razones religiosas o morales.
En el plano de la sexualidad femenina, fueron sin duda mujeres
como Mary Jane Sherffey, Helen Kaplan, Beverly Whipple, Lonnie
Barbach y otras nucleadas en Asociaciones Feministas quienes
investigaron realmente qué les sucedía a las
mujeres y aportaron conocimientos a la sexualidad femenina.
Así las mujeres pudieron disfrutar una sexualidad libre
de los prejuicios de los varones que habían investigado
antes este campo.
ESTADÍSTICAS DE PROBLEMAS SEXUALES FEMENINOS
En el plano estadístico, los problemas sexuales femeninos
ocupan cifras importantes.
De acuerdo con los datos de National Health and Social Life
Survey, las disfunciones sexuales femeninas presentan una
incidencia superior a las masculinas. Un estudio realizado
por esta entidad entre mujeres de entre 18 y 59 años
encontró que:
32 % presentó ausencia de interés sexual.
28 % no había alcanzado jamás un orgasmo.
21 % presentó dolor durante la relación sexual.
22 % no considera el sexo como algo placentero.
16 % estaba muy insegura acerca de sus performances en la
cama.
27 % mostraba lubricación vaginal insuficiente durante
la actividad sexual.
La mayoría de las mujeres pasa algún momento
de su vida con problemas sexuales, que podrán o no
afectarla.
CLASIFICACIÓN DE PROBLEMAS SEXUALES
El DSM-IV (representante de la Asociación Americana
de Psiquiatría), definió las disfunciones sexuales
como “las alteraciones en el deseo sexual, así
como cambios en la psicofisiología que caracterizan
el ciclo de respuesta sexual y que causan disturbios y dificultades
interpersonales”.
En 1992, la Organización Mundial de la Salud, en
la Clasificación de Enfermedades ICD-10 [2], incluyó
en la definición: “en diversos sentidos se trata
de la dificultad o imposibilidad del individuo de participar
en las relaciones sexuales tal como lo desea”.
La mayoría de los autores coinciden en clasificar
las disfunciones o problemas femeninos de acuerdo a la fase
de la respuesta sexual que esté involucrada
FASE
PROBLEMA
DESEO
Hiperfilia sexual (deseo sexual exagerado).
Hipofilia sexual (deseo sexual hipoactivo).
Inhibición del deseo sexual.
Trastornos por aversión al sexo.
EXCITACIÓN
Disfunción sexual generalizada (Frigidez).
ORGASMO
Anorgasmia. Preorgasmia
No ligada a alguna fase: problemas ligados al dolor
coital
Vaginismo
Dispareunia
Trastornos del Deseo Sexual: Deseo sexual
hipoactivo: Disminución o ausencia de fantasías
y deseos de actividad sexual de forma persistente o recurrente.
Trastornos de la Excitación Femenina:
Incapacidad persistente o recurrente para obtener o mantener
la respuesta de lubricación, propia de la fase de excitación,
hasta la terminación de la actividad sexual.
Trastornos del Orgasmo Femenino: Es el
recurrente o persistente retraso o ausencia del orgasmo (anorgasmia)
luego de una fase de excitación normal.
Trastornos de dolor sexual: Dispareunia:
Dolor genital recurrente o persistente no está asociado
a la relación sexual. Vaginismo: Aparición recurrente
o persistente de espasmos involuntarios del tercio anterior
de la vagina que interfiere en la relación sexual.
Trastornos por aversión al sexo:
Aversión extrema persistente o recidivante y con evitación
de todo o casi todos los contactos sexuales genitales con
una pareja sexual. Se relaciona con las fobias sexuales.
Como se puede observar, la palabra “frigidez”
ha sido erradicada del lenguaje sexológico.
DETERMINANTES BIOLÓGICOS O MÉDICOS
DE LOS PROBLEMAS SEXUALES FEMENINOS
Según Helen Kaplan se deben tener en cuenta los siguientes
aspectos:
• Integridad física de órganos sexuales,
especialmente por sus problemas locales.
• Integridad de los sistemas vasculares, neurológicos
y endocrinos que podrían afectar la respuesta sexual
femenina.
• Considerar los efectos de las enfermedades generales
de origen orgánico.
• Evaluar siempre los efectos de las drogas y medicamentos.
• Interacción entre factores orgánicos
y psíquicos.
FACTORES ORGÁNICOS: EFECTOS DE LAS ENFERMEDADES
SOBRE LA SEXUALIDAD FEMENINA
Cirugías y daños post parto:
histerectomía, episiotomía, remoción
del útero y del cuello uterino, pueden alterar los
orgasmos de la mujer. Las lesiones que se producen en el parto
pueden dañar la vagina, nervios, arterias y venas que
van al clítoris, y puede quedar afectada la sensibilidad
clitoridiana y vaginal.
Deficiencias hormonales post-parto: Cuando
una mujer está amamantando, su cuerpo produce oxitocina
y prolactina que suprimen la producción de testosterona.
Por ello, las mujeres que amamantan pueden experimentar una
disminución del deseo sexual.
Problemas vasculares o de circulación:
La llegada de sangre a la pelvis y su posterior eliminación
es un componente de importancia en la respuesta sexual femenina:
Enfermedad coronaria (angina de pecho); Hipertensión
arterial; Fumar; Diabetes.
Otros problemas o hábitos: Montar
en bicicleta; Problemas endocrinos; Problemas Neurológicos;
y otros problemas físicos como: endometriosis, fibromas,
infecciones del tracto vaginal y urinario; cistitis.
Estados psicofisiológicos: depresión,
estrés y fatiga crónica determinan pérdida
del deseo o motivación sexual.
Cuadros clínicos dolorosos generales: artritis, hernias
de disco, hernias inguinales o umblicales y la obesidad extrema,
son causa de problemas sexuales femeninos.
Cuadros clínicos dolorosos: vulvitis,
vaginitis, vulvovaginitis, anexitis, himen espeso, algias
pelvianas crónicas, adherencias clitorídeas,
flaccidez o lesiones de los músculos pubococcígeos
(estas patologías son olvidadas en los exámenes
médicos generales y muchas veces son fundamentales
para la resolución de problemas sexuales).
MALFORMACIONES CONGÉNITAS A TENER EN CUENTA
EN LA PRODUCCIÓN DE PROBLEMAS SEXUALES:
• Agenesia vaginal (ausencia de vagina).
• Tabique vaginal (que dividen la vagina).
• Hipoplasia vaginal (genitales sin desarrollo).
• Himen fibroso.
• Sinequias de labios (se pegan los dos labios mayores
o menores)
CAUSAS “NATURALES” DE LAS DISFUNCIONES
SEXUALES FEMENINAS
Como consecuencia de la edad y de procesos fisiológicos
como el embarazo y la menopausia, se producen modificaciones
anatómicas y fisiológicas que pueden producir
insatisfacción y problemas en la respuesta sexual.
Pre y Post-Menopausia: Los cambios que
se producen con la edad en la respuesta sexual de la mujer
son:
• Disminución de la congestión de la vulva.
• Mayor tiempo entre la aplicación del estímulo
sexual y la aparición de la lubricación vaginal.
• Disminución de la cantidad de lubricación
vaginal.
• Menor intensidad de las contracciones orgásmicas
de la musculatura vaginal.
Ninguna de estas modificaciones pueden provocar por sÍ
mismas impedimentos en la respuesta sexual femenina que habitualmente
es satisfactoria. En la menopausia, existe una falta de estrógenos
que provoca el adelgazamiento de las paredes vaginales y sequedad,
que ocasiona dispareunia (dolor genital) por hipolubricación.
Esta afección está emparentada con la craurosis
vulvar (sequedad y picazón en la vulva).
Embarazo:
• • 1º Trimestre: el deseo sexual puede estar
disminuido.
• • 2º Trimestre: el deseo sexual es igual
mayor al habitual.
• • 3º Trimestre: el deseo sexual está
disminuido.
• Puerperio: el deseo sexual está disminuido.
Durante el puerperio, existe una situación fisiológica
similar a la de la
menopausia, o sea, un hipoestrogenismo, al que se le agrega
una
hiperprolactinemia.
Si
alguno de los cuadros le resulta familiar, recuerde que hoy cualquiera de
estos problemas son tratables, que el sufrimiento y la incapacidad que conllevan
pueden ser evitado. Busque y recurra por ayuda, en ningún caso quédese aislado.
¿Qué puede hacer?
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