ENCUESTA
SOBRE SEXO Y COMUNICACIÓN DE LOS ADOLESCENTES ARGENTINOS
[I]
Lic. Cristina Tania
Fridman y Dr. León Roberto Gindin.[II]
PARTE I
Vivir la sexualidad, la propia sexualidad,
no es nada fácil en los finales de este siglo con
doble XX. En especial para los adolescentes.
De la sexualidad de la que "no se habla"
y donde todo era misterio, a la supersexualidad de las décadas
de los años 60 y 70, sobreviene una sexualidad más
adivinada que conocida, cuyos contornos -pocos ecológicos-
están impregnados de coerción y de enfermedad.
Ello obliga con premura a investigar las búsquedas
de nuevos equilibrios, valores y códigos de comunicación
sexual de las jóvenes generaciones.
La encuesta sobre sexualidad adolescente se
realizó en ocasión de Expoadolescente, de]
11 de junio al 4 de julio de 1993 en el Predio Municipal
de Exposiciones en Av. Figueroa Alcorta y Pueyrredón,
de la ciudad de Buenos Aires.
Durante los 23 días hábiles
y feriados concurrieron varios miles de adolescentes de
12 a 20 años aproximadamente, de los cuales la gran
mayoría venían con sus respectivos colegios.
CETIS se hizo cargo del área referida
a la educación sexual, en todo lo referente a sexualidad,
que no comprendiera específicamente SIDA, a través
de una consultoría telefónica, talleres de
sexualidad en dos turnos diarios, conferencias, un stand
con juegos de información sexológica (tipo
verdadero-falso), bibliografía, consultas con expertos,
videos permanentes y la encuesta sobre sexo y comunicación
de los adolescentes.
La investigación tuvo un gran éxito
dentro de la población adolescente, ya que la misma
les resultó una de las mejores propuestas del evento.
Contenía en sí misma información sobre
sexualidad que despertaba enorme curiosidad, también
les brindaba la posibilidad de posicionarse en forma personal
y activaba los deseos de contar acerca de su sexualidad.
La encuesta contiene 44 preguntas que trabajan
distintos ejes temáticos sobre la sexualidad adolescente.
Así, por ejemplo, atractivo y seguridad personal;
erotismo e higiene; imagen corporal y fetichismo erótico;
roles de género y atracción sexual; qué
hacen los adolescentes para tener una relación sexual.
Cómo definen la adolescencia, tramos de edad, cuáles
son sus modelos; es decir, con quiénes se identifican.
La comunicación, el desnudo, las caricias,
la masturbación propia y de sus pares; métodos
anticonceptivos conocidos y usados; fuentes de información
sexual elegidas y recibidas; protección que esgrime
la población adolescente frente al SIDA. La primera
vez, edad y sus motivos. Búsqueda de embarazo por
los adolescentes y cuidado frente a esta posibilidad.
También se perfilan algunas cuestiones
relacionadas, tiempo, lugar, gustos, duración, frecuencia,
comunicación, partenaires, en las relaciones sexuales
con penetración.
No conocemos la cantidad de varones y de mujeres
concurrieron a Expoadolescente. Sí sabemos que las
mujeres fueron las que se sintieron más atraídas
a llenar la encuesta, de hecho así lo hicieron. Los
varones se acercaban al si miraban los videos, miraban la
encuesta y en una gran mayoría la devolvían.
Quizás uno podría argumentar que el pudor
los inhibía. Encontramos un porcentaje de 76% de
respuestas femeninas frente a sólo un 24% de varones.
Los jóvenes de 14, 15, 16 y 17 años
fueron los que ingresaron encuestas a esta investigación.
El modo estuvo el intervalo de 15 años.
De las 5000 encuestas, sólo un 11%
de las que ingresaron, en las urnas no fueron válidas.
Bromas fue un rubro muy bajo, no alcanzando al 1%, e incompletas
constituyeron el 10% restante. De ello se desprende el éxito
de la investigación desde el elemento que recogía
los datos.
Metodológicamente, después de
validar la coherencia de la totalidad de las encuestas,
se decidió escoger una muestra estratificada al azar,
de 800 casos. Se conformaron dos porciones iguales de varones
y mujeres por ocho grupos de edades, elegidos igualmente
al azar. Los intervalos etarios fueron 12 años y
menos, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19 y más.
Características sociodemográficas
La población masculina fue de 368 (48,20/6)
casos y la femenina 394 (51,80/6). El perfil del total de
la muestra fue un 47,8% en Capital Federal, el 47,2% en
Gran Buenos A¡ y sólo el 2,9% es del interior
del país.
El 34% de los varones trabajan regularmente
y también hacen el 19,5% de las mujeres. El 76% de
los adolescentes viven con ambos progenitores y un 35% de
ellos lo hacen además más con hermanos mayores
y menores. Hay un 13% de jóvenes que viven solamente
con sus madres, mientras que sólo un 3,6% convive
con la figura paterna. Alcanza el 1% cifra de los que viven
solos.
Si estas cifras las miramos por sexo y lugar
de residencia observamos que en el Gran Buenos Aires y en
el interior los jóvenes tienden a vivir aún
más con sus padres, siendo interesante distinguir
que las mujeres jóvenes que residen en Capital Federal
manifiestan un aumento en su condición de vivir a
solas con sus madres (18%).
En lo que respecta al nivel educativo formal
de los adolescentes de esta muestra se visualiza que están
atravesando la escolaridad secundaria.
No estudian un 10% de los varones y un 5%
de las mujeres. El nivel educativo de la muestra es alto,
dado que la convocatoria era especialmente dirigida a los
colegios por medios de sus cooperadoras.
Para los adolescentes de nuestra encuesta,
las edades promedio que comprende la adolescencia oscila
para los varones entre los 13 y 19 años, mientras
que para las mujeres a los 13 años y finaliza a los
20 años.
Se puede decir, sin presumir, que la sexualidad
está allí, en cada una de las 800 encuestas
analizadas. Se puede palpar lo qué le sucede a cada
joven cuando se ocupan de ella, cuando se hace su dueño/a,
cuando se perfila la relación que tienen consigo
mismos.
A pesar de ser una encuesta anónima,
se poseen numerosas con firmas, con direcciones, con teléfonos,
con dedicatorias.
Encontrar las respuestas personales, propias,
hace que el ser humano sea más feliz, ya que los
vuelve responsables de ser cada uno el propio "vividor",
y que no sea otro u otros los que influyan, al punto de
vivir la propia sexualidad como si fuera algo "ajeno"
o "prestado".
Es una larga tarea de aprendizaje y los adultos
y especialistas en los distintos campos de la educación
y clínica sexológica tienen un imperativo
preventivo para que ello acontezca. Se analizan los distintos
aspectos de la encuesta.
Comenzamos con la Iniciación sexual:
una pregunta básica para comprender a la "población
bajo estudio" es conocer cuál es la proporción
de jóvenes que se iniciaron ya sexualmente, en una
relación con penetración. De alguna manera,
este dato opera como un cierto meridiano que permite ubicarse
contemporáneamente. Los datos explicitan porcentajes
diferenciales para los varones y las mujeres.
Mientras que el porcentaje de "varones
iniciados" alcanza a un 54%, las "mujeres iniciadas"
sólo trepan el porcentaje al 26%. Cuando se analiza
por tramos de edad, dividiendo a la población estudiada
en grupos etarios, se observa lo que podemos observar en
el Gráfico 1.
Mientras que los varones alcanzan porcentajes
de iniciación del orden del 10% al 32% entre los
12 y 14 años de edad, las mujeres no tienen iniciación
en esos tramos de edad.
Recién en el intervalo correspondiente
a los 15 años, un 70/5 de las mujeres se han iniciado,
frente a un 56% de los varones. A los 17 años, el
70% de los varones ya se inició con penetración,
mientras que sólo lo hicieron el 18% de las jóvenes.
A los 19 años y más el 86% de los varones
y el 34% de las mujeres se iniciaron sexualmente.
Con estas cifras comenzamos a delinear qué
proporción de adolescentes ya han tenido relaciones
sexuales, o al menos han debutado, lo cual no quiere decir
continuar teniendo relaciones sexuales con regularidad,
y vemos que existen pautas diferenciales por genero
¿A qué edad fue tu primera vez?
brinda una edad media de iniciación sexual cercana
para los varones (14 años y medio) y para las mujeres
(15 años y ocho meses).
El 62% de los varones se iniciaron entre los
14 y los 18 años. El 66% de las mujeres lo hacen
entre los 15 y los 17 años. Se observa entonces cómo
se encuentra desfasado el intervalo.
El modo de iniciación para los varones
son los 14 años y en la mujer los 16 años.
Es decir, el momento donde se concentra la mayor frecuencia
de casos.
GRAFICO 1
Si se analizan las cifras de la primera relación
sexual por edad y sexo, se observa que los adolescentes
más jóvenes, los de 15 años, se inician
a la misma edad, mientras que a partir de los 16 años
la brecha entre varones y mujeres se abre en siete meses
hasta ampliarse a un año y cuatro meses de diferencia
para los 18 años.
El Gráfico 2 muestra el ranking de
motivos para que en un determinado momento los adolescentes
varones tengan su primera relación sexual.
Un primer dato significativo es la diferencia
de motivos argumentados por mujeres y varones. Los hombres
colocan en primer lugar a querer tener la experiencia en
un 46% de las opciones. Bastante bajo ocupan el amor y la
atracción el segundo y tercer puesto.
Las mujeres parecen recordar la canción
de Tango Feroz "pero el amor es más fuerte-,
ya que el 76% de ellas lo posicionan en el primer lugar.
La atracción le sigue bien abajo (22%) y la curiosidad
ocupa el tercer puesto (12,9%). El porcentaje de mujeres
que responden "porque el otro me lo pidió"
es tres veces más alto que en caso de los varones.
Habría cierta estereotipia cultural reflejada en
estas cifras donde las mujeres afirman el afecto por encima
de las simples ganas.
GRAFICO 2
El grupo de pares no tiene la significación
de presión que generalmente se piensa como motivo
de peso para el debut (20%), si se analiza la respuesta
"no quiero ser distinto de los demás".
Si se trabajan los motivos de acuerdo a las
edades, se puede observar que los varones de 13 años
manifiestan en primer lugar al amor para llevar a cabo su
primera relación sexual. A los 14 años, el
imperativo más fuerte es querer tener la experiencia,
que ya no va a perder más su primer puesto en el
ranking. La curiosidad cobra fuerza a partir de los 17 años.
El motivo de violación en la primera relación
sexual está invocado 1,6 veces más en los
varones que en las mujeres.
La encuesta no posee mayor despliegue de herramientas
para el análisis de esta alternativa, aunque todas
las respuestas encuesta que contienen este dato hablan de
inseguridades y perfiles más dramáticos respecto
de la vivencia de la sexualidad
Las mujeres de 17 y 18 años invocan
al amor en un 90% como motivo de su primera relación
sexual, mientras que si se desciende en la escala de edad,
las razones se encuentran más diversificadas
Los adolescentes, ¿con quien o quienes
tienen relaciones sexuales habitualmente? (Gráfico
3)
A nivel de toda la muestra de los que se iniciaron
sexualmente, la pareja ocupa el primer lugar, si bien en
el caso las mujeres el 92%, de ellas eligen la pareja respecto
del de los varones. Las relaciones sexuales con prostitutas
son privativas de los varones (25,50/6). Las relaciones
circunstanciales son elegidas por un 30% de los hombres,
frente a solo 80% de las mujeres.
Se debe tener en cuenta que todas estas opciones
no son químicamente puras, ya que las cifras globalmente
indican otras posibilidades de combinación entre
éstas. El 27% de varones eligen alternativas múltiples.
En los primeros escalones de edad de los varones,
las relaciones con prostitutas a los 13, 14 y 15 años
ocupan un porcentual importante; ejemplo: 58% a los 14 años.
A medida que aumenta la edad de los varones,
se incrementa la elección por la pareja, acompañada
de un sostenido valor para las relaciones circunstanciales.
GRAFICO
La frecuencia de las relaciones sexuales
(Gráfico 4)
Cuando se analizan los datos, se encuentra
una significativa diferencia por sexo en las frecuencias
de las relaciones sexuales. Una vez iniciadas, las mujeres
son muchísimo más activas que los varones;
es decir, mantienen relaciones sexuales con mayor frecuencia.
El 42% de ellas mantiene relaciones sexuales más
de una vez por semana, y sólo el 22% de los varones
lo realiza de esa manera. Esta alta interacción la
realiza siempre con su pareja.
La frecuencia modal- para el varón
es -menos de una vez por mes. El varón a medida que
aumenta la edad, aumenta la frecuencia de interacción
sexual, siendo a los 18 y 19 años las cifras más
significativas (42% más de una vez por semana con
su pareja).
GRAFICO 4
La duración de las relaciones sexuales
El tiempo es una de las dimensiones más
interesantes pertenecientes al ser humano, y su percepción
constituye un gran interrogante.
En la adolescencia el tiempo parece tener
poco encuadre normativo general, y la sexualidad no escapa
a ello. Algunas respuestas no pertenecen al código
adulto en lo referente a "qué consistiría
una relación sexual prototípica".
Un buen ejemplo de ello lo constituye un joven
al expresar que su relación sexual es "desde
que se acuesta hasta la mañana siguiente".
En cuanto a la duración de las relaciones
sexuales, el 23% de los varones refiere que las mismas duran
entre 20 y 40 minutos, seguido muy cerca por los que refieren
no saberlo. En las mujeres, el 33% dice no saber la duración
de sus relaciones sexuales, en tanto que un 18% las ubica
entre 40 minutos a una hora.
Aquellos adolescentes que dicen tener sus
relaciones sexuales sólo ocasionalmente son aquellos
que tienen menor conciencia de la duración de las
mismas, tanto en varones como en mujeres. Por lo tanto,
se puede inferir que la "ocasión" no da
conciencia de duración. Es decir, sus relaciones
sexuales no son planificadas.
Dentro de aquellos que dicen saber el tiempo
de sus relaciones sexuales, existe una marcada diferencia
entre varones y mujeres. Los varones las ubican en un 41%
de 20 a 40 minutos, y un 18% de 10 a 20 minutos. Las mujeres
alargan el tiempo de sus relaciones sexuales de 40 minutos
a una hora en un 18%. Esa diferencia puede atribuirse a
que las mujeres tienden a incluir más el juego sexual
dentro de este intervalo.
Y que sienten los jóvenes de ese
tiempo empleado?
Los varones de "menos de 10 minutos"
están conformes en un 57% de los casos. Los porcentajes
de conformidad se elevan para las duraciones mayores: "de
20 a 40 minutos", conformes el 78% de los jóvenes.
"Más de 2 horas", conforme el 86% de los
casos.
Las mujeres protestan cuando la duración
de sus relaciones sexuales dura menos de 10 minutos. A partir
de los 10 a 20 minutos las jóvenes acuerdan que está
bien en un 67% y cuando se trata de 20 a 40 minutos están
más conformes aún, en porcentajes del orden
del 83% al 89% cuando la relación dura de 40 minutos
a una hora. Cuando la relación sexual media es de
dos horas el 100% de ellas expresan conformidad, no pareciéndoles
excesivo en absoluto el tiempo dispensado,
GRÁFICO 5
La adquisición de información
por sexo demuestra que los varones tienen a sus amigos en
primer lugar (47,5%), seguido por el colegio (41,3%). Los
padres ocupan el tercer lugar (33,3%) y el cuarto lugar
son las experiencias personales (26,8%). El papá
solo ocupa el séptimo lugar con una frecuencia de
sólo el 7% de las elecciones.
El Gráfico 5 demuestra cómo
las mujeres han adquirido información sobre sexualidad
y cómo se diferencian de los varones de acuerdo a
la información detallada arriba.
Cuidarse del SIDA
El 68% de los varones y el 52% de las mujeres
señalan las vías de contagio de] HIV. Hay
que desconfiar de esta porción de supuesto conocimiento,
ya que son muchos los jóvenes que desglosan mal los
métodos que supuestamente no permiten contagiarse;
tal el caso del DIU o espiral como efectivo contra el SIDA,
o cuando desglosan preservativo, forro, condón como
si fueran tres métodos diferentes, lo cual da idea
de desconocimiento que de ellos se tiene.
También es escalofriante analizar muchas
encuestas de las jóvenes mujeres que eligen corno
método "seguro" para no embarazarse el
modo más eficaz de contagiarse de SIDA en el caso
de que algún miembro de la pareja se encuentre infectado;
es decir, eligen tener relaciones durante la menstruación,
sin preservativo alguno.
Otra forma de cuidarse tal como "pareja
estable"- en plena adolescencia es una categoría
muy peligrosa de sostener en su estabilidad y duración,
y lo elige el 10% de las mujeres y de los varones. Lo mismo
sucede con los bien amados "conocidos" que bloquean
cualquier situación dudosa y casi un 11% de ambos
sexos se siente bien protegido de esa manera.
El 15% de las elecciones de los varones y
el 13% de las elecciones de las mujeres esgrimen cuidarse
del SIDA por el poder que les da la información.
Es corno un yelmo poco eficaz, ya que sólo ofrece
en caso de internalizarse bien las perspectivas de poder
comenzar a cambiar de actitud y en un futuro comportarse
de manera diferente.
La información opera positivamente
pero no es un preservativo bien colocado en el momento justo
y adecuado. En 800 casos, una joven declara ser «HIV
positiva" y tener relaciones con cuidado con el otro
por la posibilidad de contagiar a su compañero.
Ver PARTE
II
I
Publicada en dos partes
en la Revista SEXOLOGIA . Año 3 Nº 10 y Nº
11
II Trabajo presentado en XII jornadas
de Sexualidad y Educación Sexual de CEMS ** Socióloga.
Directora del Dpto. de Investigaciones de CETIS La encuesta
fue diseñada por el Equipo de Adolescencia de CETIS
a cargo de este proyecto. Dirigido por Cristina T. Fridman.
Integrantes: Dra. Patricia Granja, Dr. Rubén Cosentino,
Lic. Diana Kornhauser y Lic. Alicia Faena. Las Lic. en Psicología
Valeria Litwak y Andrea WeIcher colaboraron en la recolección
de datos, tabulación y análisis de los resultados
de la muestra.