ENCUESTA
SOBRE SEXO Y COMUNICACIÓN DE LOS ADOLESCENTES ARGENTINOS
Ver PARTE
I
PARTE II.
¿CÓMO SE REPRESENTAN LOS ADOLESCENTES?
Los dibujos que se exponen permiten observar
algunos aspectos de la sexualidad de los jóvenes.
Se cree útil relatar que el paso de
cuadrúpedos o bípedos en los seres humanos
supuso cambios significativos.
El poder andar y mantenerse erguido sobre
las extremidades posteriores hizo que las hembras humanas
relegaran la parte inferior de su cuerpo en beneficio de
la cabeza y del tórax. Las mujeres entonces sustituyeron
para atraer los labios de la vulva por los labios de la
boca; acentuada ésta por la aplicación dé
cosméticos. Igualmente, los atractivos de las nalgas
fueron desplazados por las redondeces de los senos mamarios.
Los ojos, las orejas y el cabello adquirieron mayor importancia
erótica.
En los machos humanos, la bipedestación
(erguirse en dos pies) produjo un mayor resaltamiento del
pene que estaba antes más escondido.
De todas formas, la evolución del erotismo
humano no es lineal. Muchos factores lo vuelven rico y complejo.
Vale la pena recordar que en la mayor parte
de las culturas la exhibición de los genitales resulta
tan atrayente que todas tienen normas para el ocultamiento
de los mismos. Siempre hay excepciones antropológicas
(dahomeyanos).
¿Cómo se dibujan nuestros
adolescentes?
La sexualidad de los varones tiene características
diferentes, en especial acentuadas en esta etapa de la vida.
En el joven la experimentación del placer sexual
acompaña la eyaculación. En las muchachas,
la llegada de la menstruación coincide con el descubrimiento
del orgasmo.
Cabe destacar entonces algo importante: el
erotismo menino depende de un aprendizaje. La joven debe
aprender a conocer su cuerpo, a identificar lo que le procura
placer, a explorar sus zonas eróticas. El varón
puede, a diferencia, ver y tocar sus genitales.
GRAFICO 6
En la joven, éstos son menos accesibles.
Si la jovencita decide iniciar ese viaje que implica descubrir
esta parte integrante de sí misma, resultará
que ignore completamente su funcionamiento.
El varón también tiene que acostumbrarse
a su funcionamiento sexual. También debe aprender.
Los jóvenes dan cuenta en esta investigación
cuán importante es la parte de aprendizaje que comporta
la sexualidad de los seres humanos, la cultura y la educación
refuerzan las bases biológicas de 1 diferentes comportamientos
sexuales de las jóvenes y los jóvenes
GRAFICO 7
Desmenuzando el tema, se les ha ofrecido a
los adolescentes un listado de posibilidades en el cuidado
y arreglo personal. Lo primero que se destaca es la mayoritaria
importancia que se concede a la higiene.
Quizás sea algo que no fuera dable
de esperar, pero no es desacertado suponer que la liberación
sexual ha tenido un curso paralelo al aumento de la higiene.
Se han podido superar en gran medida las vergüenzas,
los miedos y los tabúes asociados al ocultamiento
del cuerpo. Al cuerpo se lo descubre para limpiarlo, para
verlo, tocarlo y gozarlo.
La divulgación de medidas higiénicas,
como la ducha, el baño, el bidet, son relativamente
recientes y se asocian tanto en el cine, TV y en la literatura
con el placer sexual y el bienestar.
Del resto de las respuestas merecen la pena
destacarse el importante papel asignado a las elecciones
que hacen las mujeres y los hombres, tanto de la ropa como
del deporte o gimnasia. Los modelos eróticos se van
acercando cada vez más.
Antes era propio del "género masculino"
el ocuparse del ejercicio físico. Hoy día
la mujer ha hecho un camino paralelo en el culto del cuerpo
en esa misma dirección. Si bien a la mujer le sigue
importando el arreglo de su cara (cara de muñeca),
el varón no se queda atrás con el peinado
y otros afeites.
Los jóvenes y la atracción
Los rituales de comportamiento sexual adquieren
la función de códigos comunicacionales que
permiten la relación erótica entre los individuos,
la cohesión afectiva de los grupos.
Es sabido que el sexo se expresa en rituales
de reconocimiento, aproximación y contacto. Lo que
se denomina cortejo y cuya principal característica
es que son atractivos para la persona que recibe los mismos.
La atracción es la llave. Abre a la persona que corteja
la puerta de la persona cortejada, dándole permiso
para entrar y acercarse.
Cada especie animal tiene su propia erótica
atractiva compuesta por diversos elementos comunicacionales
que en conjunto forman los rituales del cortejo. La abeja
reina y el vuelo, donde es perseguida por los atraídos
zánganos, el colorido de las plumas del pavo real,
los seductores olores de las feromonas, y así innumerables
ejemplos.
En cada especie animal, los códigos
empleados en el cortejo son diferentes. Así también
son distintos los tiempos empleados para el mismo.
Lo que no se puede exhibir no puede atraer.
Los jóvenes. ¿se sienten atractivos?
¿Te sentís atractivo/a? y la
pregunta resuena -una de las primeras encuestas- en los
oídos de los jóvenes.
La población adolescente se siente
básicamente atractiva. Ya es por todos conocidos
el esfuerzo que hace la «cultura del consumo»
para que todos los jóvenes se sientan invenciblemente
atrayentes. Pareciera que la «edad» es una especie
de capa de superman o superwoman que cubre las inseguridades
de cada uno.
GRAFICO 8
Son los hombres jóvenes los que tienen
peor opinión de sí mismos (10%), en tanto
que el grupo de mujeres jóvenes acomplejadas se reduce
al 5%.
GRAFICO 9
Los jóvenes se sienten atractivos «para
sí». Pero esta imagen cae en una zona de dudas
muy amplia (25%) cuando se trata del juicio de los otros.
Su inicial sensación se tambalea cuando deben salir
«al ruedo». Los rituales del cortejo asustan
al más templado. Los varones se muestran aún
más dudosos y negativos que las mujeres. Pero la
duda aqueja a ambos; sexos.
La edad es un factor que ayuda a convalidar
el sentirse también atractivos para los demás.
A los 13, 14 años la inseguridad es mayor. Así
sucede que a mayor edad, mayor seguridad -con la sensación
de dominio que el adolescente tiene de la imagen de su cuerpo
desnudo.
La mujer-objeto, o «instrumento de consumo»
se encuentra totalmente favorecida por la cultura occidental
que ha acentuado los rasgos físicos femeninos, otorgándoseles
un papel dominante en la atracción. La dupla mujer
- juventud es un cinturón de seguridad que porta
cualquier jovencita hoy día. El cine, la televisión,
las modas, la publicidad basan todavía la «estética»
con mayúscula en la mujer.
No obstante, la ampliación se va dando,
e introduce a nuevos sectores sociales en esa lógica
del consumo. El mercado juvenil es realmente impresionante
y los jóvenes varones comienzan a ser deglutidos
por el sistema.
Ellos no pueden seguir basando su atractivo
personal en cualidades abstractas que aún no poseen
(riqueza, poder social, prestigio profesional), ya que son
rasgos más propios del dominio masculino adulto.
El desarrollo de la moda, el tiempo libre
u ocio y el cuidado corporal masculino se imponen. La sociedad
ha apostado a una ilusión: seguir siendo joven el
mayor tiempo posible y los jóvenes, en general, con
sus «aparatos» (cara - cuerpo) la disfrutan.
GRAFICO 10
Los varones más jóvenes (13
años) son aquellos que más insisten en señalar
a sus genitales como aquella parte del cuerpo que les depara
satisfacción. Mientras tanto, ninguna mujer de 13
a 18 años elige a sus genitales como buenos representantes
corporales. Es como si fueran inexistentes, o mejor dicho,
culturalmente tan invisibles como biológicamente
se encuentran dispuestos.
La cara constituye una gran preocupación
del atractivo en ambos sexos. El interés no decrece
con la edad. Se mantiene y hasta aumenta levemente a los
17 y 18 años tanto en los varones como en las mujeres.
Las jovencitas eligen los brazos y las piernas y la «cola»
en forma más significativa que los varones.
* -No me gusta mi cuerpo en general en general,
las costillas-, los pies, la nariz
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Los varones más jóvenes (12,
13 años) son aquellos que sienten mayor disgusto
por sus caderas y por su espalda. Tampoco se sienten tan
conformes con la anatomía de sus genitales, a pesar
que fue esta misma franja de edad de jovencitos que señalaba
con insistencia la presencia de los genitales como la parte
del cuerpo que más les gustaba.
Las jóvenes mujeres critican sus caderas
a partir de los 15 años. Ellas se vuelven más
severas a los 16, 17 años con la imagen de sus brazos
y piernas. Antes, no estaban tan molestas con sus extremidades,
La cola no les ofrece índice de disgusto con la edad.
Existe otra amplia gama de zonas que disgustan
a los jóvenes y que ellos necesitan puntualizar,
tales como la panza o abdomen, la nariz, las costillas o
el sentirse mal con su cuerpo en forma total.
Es común observar que los muchachos
tienden a dibujar sus genitales con claridad e importancia.
Son mayoría en este tipo de representación
de sí mismos.
Algunos resaltan todo el cuerpo. justamente
el proceso de aprendizaje que deben realizar los varones
radica en la posibilidad de difundir sus sensaciones genitales
a la totalidad de su cuerpo. En una palabra, se trata de
erotizar el cuerpo en forma global y no quedarse localizado
sólo a la genitalidad en el sentido más literal
del término.
De un total de dibujos analizados, las jóvenes
no trabajan sus genitales. El erotismo de las muchachas
es fundamentalmente global. Las chicas nos muestran sus
carencias en el aprendizaje de orientar sus sensaciones
también hacia sus órganos genitales.
La diferencia es significativa. Si cada uno
aprende, algo así como lo que le falta, seguramente
se sentirá mejor cuando hagan juntos el recorrido
de aprender la sexualidad en pareja. En sexualidad es bueno
compartir lo que se conoce y siente, así es posible
intercambiar lo que uno es mientras se crece, se ama y se
aprende.
A manera de cierre de este informe, quizás
sea útil reflexionar sobre las definiciones de adolescencia
que escriben los jóvenes: «un chico que llega
a cierta edad donde mira la vida de una forma diferente
a los demás», un «aún no sé»,
o «una persona que está aprendiendo a vivir».
«Es muy cabeza dura, no acepta los consejos, y prefiere
aprender de sus errores»; o «persona afectada
por las locuras y problemas de los grandes»; o «persona
semiadulta que está pasando su mejor etapa de la
vida».
Esperamos poder trabajar intensamente con
esta franja de población que nos necesita.
Destacamos la colaboración de las Lic.
Valeria Litwak y Andrea Welcher en el análisis de
la comunicación de los adolescentes argentinos.
BIBLIOGRAFIA
1. El adolescente,
sexualidad, vida y crecimiento, Alex J. Comfort. Ed Blume,
Barcelona.
2. Un viaje muy sexual. J Luis Garcia, Edutest. España,
1986.
3. Planificación familiar. Olívares. Rev Contribuciones
(AAPF9 7, 24, 1984.
4. Tus propias preguntas. Consultorio adolescente. CE77S
1989~93.
5. La primera vez. Trabajo Lic. D. Kornhauser y Lic. Rosenzvaig,
1987.
6. Investigación de amores adolescentes. Cristina
Fridman, 1993~95,
7. La sexualidad humana, W. Masters, V. Johnson, D Kolodny.
Ed Grijalbo,
FE DE ERRATAS:
1. Nos es necesario aclarar que el trabajo «Encuesta
sobre sexo y comunicación de los adolescentes argentinos»,
publicado en dos partes, fue realizado en base al análisis
de las 5000 encuestas obtenidas, de ellas un 76% fueron
respuestas femeninas y un 24% respuestas masculinas. Para
el análisis comparativo entre los sexos se escogió
una muestra al azar de dos poblaciones iguales de varones
y mujeres de 800 casos.
2. Por error gráfico
la barra correspondiente a la iniciación sexual de
las mujeres debieran haber sido representadas a los 17 años
hasta el 18% y a los 19 y más hasta el 34% de las
mismas.