|
NUEVOS
Y VIEJOS MEDICAMENTOS EN SEXUALIDAD FEMENINA: SIRVEN?
Dr. León Roberto Gindin
C.E.T.I.S.
CENTRO DE EDUCACIÓN
TERAPIA E INVESTIGACIÓN EN SEXUALIDAD
RESUMEN
El tratamiento de las disfunciones sexuales femeninas (anorgasmia,
inhibición del deseo sexual, vaginismo, etc.) siempre
estuvo ligado al campo de la psicoterapia. Sólo recientemente
se consideró el uso de medicaciones para el tratamiento
de estos trastornos.
En este trabajo haremos una revisión del uso de distintos
medicamentos que tienen potencial para aumentar la calidad
de la respuesta sexual en mujeres.
Revisaremos las deficiencias testosteronémicas en
mujeres. También el uso de testosterona, con los resguardos
adecuados, como suplemento terapéutico y opción
informada, en terapias sexuales de pacientes que padecen disfunciones.
Tomaremos una mirada actualizada para el uso de estrógenos
como reactivante de la sexualidad femenina.
Además algunas medicaciones que tienen efectos en
disfunciones sexuales masculinas tienen el potencial de resolver
las dificultades de excitación y orgásmicas
en mujeres. Se pasa revista al uso de sildenafil, fentolamina,
alprostadil tanto en su uso por vía general como tópica.
Entre los psicoestimulantes se hará una revisión
de efedrina, metilfedinato, bupropiona, deprenyl, trazodona
y apomorfina. De los antidepresivos nos centraremos en su
uso como coadyuvantes en el tratamiento de las inhibiciones
del deseo sexual por fobias sexuales.
Describiremos nuestra experiencia de su uso en el tratamiento
de vaginismos acompañados de matrimonios no consumados
Revisaremos también el uso de ocitocina por vía
nasal y nuevas formas de la misma para ingestión oral
en el tratamiento de la anorgasmia.
También daremos una mirada a las medicinas alternativas
como el ginko biloba, ginseng, damiana, y otros.
-------------------------------------------------------------------------------
A pesar de que los trastornos sexuales afectan a aproximadamente
la mitad de la población y están asociados en
el sufrimiento personal, no han sido bien estudiados ni comprendidos
científicamente. 1
Ningún estudio ha evaluado la confianza y la validez
del DSM-IV respecto a los trastornos sexuales femenina. Tampoco
resulta claro en qué grado la depresión en sí
misma, sin medicación, está asociada con una
disfunción sexual. Aunque la pérdida de libido
fue considerada como uno los ocho síntomas principales
de una depresión mayor en el DSM-III, fue eliminada
del DSM-IV porque la información era muy imprecisa.
Menos se conoce sobre la forma en que la depresión
afecta a las fases del ciclo de respuesta de excitación
y orgasmo en la mujer, o como enfermedades psiquiátricas
afectan a la sexualidad.
En diversos trabajos consultados por nosotros la incidencia
de disfunción sexual generada por antidepresivos ha
sido encontrada como mucho mayor que la inicialmente informada
por la industria farmacéutica. La publicidad de muchos
antidepresivos IRS se basa en la menor incidencia de efectos
sobre la sexualidad
Existen importantes huecos en el conocimiento de las tasas
de efectos secundarios sexuales. A pesar de más de
cien informes de casos en la literatura científica
sobre medicaciones con potencial para remediar efectos secundarios
sexuales de los antidepresivos, no hay un estudio científico
controlado en estos tratamientos.
Las instituciones que proveen fondos dudan en apoyar la investigación
en disfunciones sexuales dado el carácter controversial
y político de la historia de la investigación
sexual. Para completar este tema baste decir que en nuestro
país, las instituciones de medicina prepaga y obras
sociales tratan de excluir la sexualidad de entre sus prestaciones
y de hecho, un excelente medicamento, el citrato de sildenafil,
no tiene cobertura, en nuestro sistema médico. Tampoco
existen menciones de problemas sexuales en los nomencladores
médicos.
En el caso particular de la mujer la situación es
especialmente desalentadora. Muchos medicamentos que deberían,
teóricamente, funcionar igual de bien para mujeres,
han sido sólo estudiados en poblaciones masculinas,
aún cuando impresiones iniciales han mostrado que la
respuesta de la mujer era más vigorosa. Las razones
para esto son complejas y están enraizadas en nuestra
cultura.
DIFERENCIAS EN LAS INVESTIGACIONES POR GENERO
En primer lugar, el sexo entre un hombre y una mujer es definido
como relación sexual, para la cual sólo es
necesario una erección. Además, la fuerza
de la erección es una obvia medida del nivel de excitación
sexual de un hombre, mientras que la medida de la excitación
de la mujer es menos obvia y más interna y subjetiva.
Asimismo, desde los tiempos de la antigua Grecia, la sociedad
ha expresado miedo, con respecto al apetito sexual femenino.
La disfunción erectiva tiende a ser vista de una forma
similar a una enfermedad prostática, es decir, una
enfermedad médica que requiere la intervención
de un especialista, un urólogo. Esto le confiere una
mayor legitimidad en la investigación y tratamiento.
Por otro lado, los problemas de sexualidad femenina reciben
menor atención y menor status dentro de la Ginecología.
Tienden a ser percibidos como psiquiátricos más
que médicos. Durante las últimas dos décadas,
el cuerpo de conocimiento científico en trastornos
eréctiles ha sido construido sólidamente, mientras
que la investigación en trastornos sexuales femeninos
está bastante abandonada. Los instrumentos para medir
la excitación femenina y el orgasmo son comparativamente,
mucho menos evolucionados.
Los efectos adversos de la diabetes en la erección
masculina han sido bien delineados. Son escasas las investigaciones
en mujeres diabéticas que presentan dificultades sexuales.
Hay estudios que prueban que el fumar cigarrillos afecta la
habilidad eréctil. Una revisión de la literatura
revela que no hay investigación sobre el efecto que
tendría el fumar en la sexualidad femenina. Investigaciones
recientes indican que, en el varón, una alta frecuencia
de actividad sexual está asociada con una larga longevidad.
No existen estudios comparables para la mujer.
El tratamiento de las disfunciones sexuales femeninas (anorgasmia,
inhibición del deseo sexual, vaginismo, etc.) siempre
estuvo ligado al campo de la psicoterapia. Sólo recientemente
se consideró el uso de medicaciones para el tratamiento
de estos trastornos.
El orgasmo múltiple es otra área de la sexualidad
de la mujer que ha recibido poca atención en la investigación.
Tenemos mínima información sobre factores que
afectan la calidad del placer orgásmico y los distintos
tipos de orgasmos femeninos. Temas como la existencia del
punto G (Grafenberg) y la eyaculación femenina, deben
ser investigados luego de 20 años de controversia.
Un nuevo estudio de Cabello en España informó
de niveles crecientes de antígeno prostático
específico (PSA) en la orina de la mujer luego del
orgasmo, sugiriendo que todas las mujeres eyaculan, aunque
algunas en forma retrógrada.
También necesitamos saber más sobre:
* cambios en el deseo sexual y excitación durante el
ciclo menstrual. (fluctuaciones del ciclo menstrual son razones
potenciales para excluir a las mujeres como sujetos de investigación).
* cambios sexuales asociados con el embarazo
Muchos medicamentos que, anecdóticamente, han sido
notados como realzadores del deseo sexual no han sido investigados
o desarrollados como tratamiento para trastornos del deseo
sexual femenino. Esto afecta a las mujeres, quienes tienen
I.D.S. dos veces más que los hombres. La FDA no permitía
estudios sobre afrodisíacos en sexualidad femenina
pues durante décadas las mujeres en edad de crianza
de niños fueron excluidas en forma rutinaria de la
investigación farmacéutica. Sin embargo, desde
el lanzamiento del sildenafil, la industria está empezando
a mostrar interés en tratamientos farmacológicos
para los trastornos sexuales femeninos.
DEFICIENCIA DE TESTOSTERONA Y SUPLEMENTOS HORMONALES PARA
MUJERES:
Susan Rako, advirtió sobre la importancia de la testosterona
para la sexualidad de la mujer cuando ella misma comenzó
la menopausia. Escribió "La hormona del deseo:
la verdad sobre la sexualidad, la menopausia y la testosterona".
Propone el uso combinado de terapia de reemplazo de testosterona
y terapia sexual. Se basa en el trabajo de H. Kaplan, quien
estudió la importancia de la testosterona para la sexualidad
en pacientes en tratamiento de cáncer de mama. Observó
que tenían tanto una pérdida global del funcionamiento
sexual, como una deficiencia en testosterona, resultado de
la quimioterapia que destruía el funcionamiento ovárico.
En ambos sexos la testosterona activa los sucesos de la pubertad.
El crecimiento del vello púbico y axilar en las mujeres,
el aumento de sensibilidad sexual en los pezones y genitales,
y la mayor susceptibilidad al estímulo psicosexual
se originan por una oleada de testosterona que ocurre en la
pubertad femenina. En mujeres con cáncer de mama, a
quienes se les habían extirpado los ovarios y las suprarrenales,
los andrógenos, mas que los estrógenos, son
responsables del deseo sexual en la hembra humana.
Varios trabajos señalan que "el andrógeno
es la hormona de la libido en hombres y mujeres y que el estrógeno
es necesario para evitar la sequedad vaginal y facilitar el
coito. Pero "se halló que el andrógeno
aumenta la sensibilidad genital, sobre todo del clítoris,
al tiempo que aumenta el deseo sexual".
Se ha postulado que, "independientemente de cuanto
una mujer intente consolidar los ladrillos para un saludable
funcionamiento sexual - las cantidades requeridas de otras
hormonas, un buen amante, estímulos adecuados, y buenas
fantasías sexuales - todo esto no puede funcionar si
carece de la cantidad suficiente de testosterona.
Los síntomas y signos de deficiencia de testosterona
incluyen:
1. Pérdida global del deseo sexual; ausencia de
fantasías sexual y sueños sexuales.
2. Disminución de la sensibilidad al estímulo
sexual en pezones y clítoris.
3. Disminución de la excitación y capacidad
orgásmica.
4. Disminución de la energía vital y de la sensación
de bienestar.
5. Pérdida de tono muscular.
6. Debilitamiento y pérdida del pelo púbico.
7. Atrofia genital no sensible al estrógeno.
8. Sequedad del pelo, que además se vuelve quebradizo,
piel seca.
Menopausia, adrenopausia y deficiencia de testosterona
Los ovarios posmenopáusicos producen cantidades notablemente
más bajas de estrógenos y también cantidades
substancialmente más bajas de testosterona. Entre los
40 y 44 años la producción de andrógeno
suprarrenal disminuye a más de la mitad. Hoy, 1/3 de
las mujeres americanas han sufrido histerectomía a
los 65 años. Aunque puede evitarse sacar uno o ambos
ovarios en el momento de cirugía, se observa la muerte
ovárica (consecuencia de la interrupción del
suministro de sangre que proporciona la arteria uterina).
A las pocas semanas de la cirugía, las mujeres con
ooforectomía, presentan importantes síntomas
de deficiencia de estrógeno y de testosterona. Los
estrógenos suplementarios que a menudo se prescriben
no alivian los síntomas de pérdida de libido
y de respuesta sexual, de falta de energía general,
y de disminución del sentido de bienestar, consecuencia
de la deficiencia de testosterona que aproximadamente la mitad
de estas mujeres desarrolla. Estudios han demostrado que las
mujeres que han sufrido menopausia quirúrgica y se
han tratado con estrógeno y testosterona logran un
equilibrio óptimo entre su energía y su bienestar
sexual, comparadas con mujeres a las que no se les da ninguna
hormona o sólo estrógeno. Recientes investigaciones
han demostrado que la testosterona contribuye substancialmente
con la densidad ósea y con el tono muscular.
Es frecuente que se omita el diagnóstico de deficiencia
de testosterona y que se prescriba a muchas mujeres que informan
sobre pérdida de libido, antidepresivos o terapia cuando
lo que necesitan es testosterona suplementaria.
Se sabe que la testosterona es la responsable del deseo sexual
en mujeres, si bien esta información no se ha traducido
en la práctica clínica rutinaria. Cuando la
testosterona está baja, un número significativo
de mujeres sufre una disminución en su funcionamiento
sexual, viéndose afectado su deseo, su excitación
y su orgasmo.
Las mujeres que quieren suplemento de testosterona pueden
tomar metiltestosterona oral, o una combinación de
estrógeno oral esterificado y metiltestosterona. Por
ejemplo metiltestosterona oral (0.25 a 1.0 mg/d), una crema
tópica de metiltestosterona (0.25 a 1.0 mg/d), y una
crema tópica de propionato de testosterona (0.25 mg/d).
Las cremas pueden aplicarse en la vulva, o en la piel del
muslo interno o en la muñeca.
Como evitar los efectos colaterales virilizantes
La posibilidad de efectos colaterales indeseables es naturalmente
la mayor preocupación de las mujeres que deciden sobre
la testosterona suplementaria. La testosterona suplementaria
utilizada dentro del rango fisiológico no produce efectos
colaterales virilizantes. Estos - acné, aumento
del vello facial, y, en casos extremos, voz grave, sólo
los produce una dosis excesiva, a largo plazo.
Susan Rako ha descubierto que existe una "ventana"
sensible de dosificación que trabaja mejor para una
mujer particular en un momento particular. Esta dosis
puede cambiar - como también puede hacerlo la dosis
de estrógeno - a medida que sus funciones ováricas
y suprarrenales disminuyen durante la década siguiente
a la menopausia. Si una mujer toma más testosterona
de la necesaria su deseo sexual no aumentará sino que
es mas probable que se sienta irritable - señal ésta
para reducir la dosis.
Testosterona local
Dado que la deficiencia de testosterona puede producir atrofia
genital (incluso en mujeres que han estado usando estrógenos),
las mujeres que empiezan utilizando un suplemento oral de
metiltestosterona pueden a veces beneficiar su bienestar general
sin que mejore significativamente su sensación genital
y libido. Rako ha descubierto que las mujeres con deficiencia
de testosterona requieren una aplicación diaria en
su mucosa genital de pequeñas cantidades de tópicos
preparados de testosterona. Las sensaciones y la libido vuelven
cuando el tejido se vuelve saludable y los receptores de testosterona
fueron bien suplidos. Una vez mejorada la libido y reestablecida
la capacidad de estimulación genital, cambiar a un
suplemento oral mantiene su efecto sobre los genitales.
Raloxifene
El raloxifene es un estrógeno agonista usado para prevenir
la osteoporosis en mujeres menopáusicas. La droga actúa
selectivamente en los huesos y en la vagina y tiene efectos
en el sistema nervioso central. No se asocia con un aumento
del riesgo de cáncer mamario ni uterino. Los ginecólogos
han observado un aumento de la libido tanto en mujeres premenopáusicas
como posmenopáusicas. Esto puede relacionarse a un
aumento de los niveles de testosterona, que ocurre como respuesta
al raloxifene.
Progesterona
La progesterona es un precursor del estrógeno, testosterona,
y de otras hormonas. Algunas fuentes informan que estimula
la libido mientras que otras indican que la retrasa. El aumento
del impulso sexual que algunas mujeres experimentan durante
las últimas fases del embarazo y el mayor deseo que
algunas mujeres experimentan premenstrualmente ha sido atribuido
a los altos niveles de progesterona. Por cierto, algunos derivados
sintéticos de progesterona, como la medroxyprogesterona,
son antiandrogénicos e interfieren fuertemente con
el deseo sexual (se usan en ofensores sexuales).
Estrógeno
Los efectos del estrógeno exógeno sobre la libido
varían considerablemente de mujer a mujer. Se ha informado
sobre cambios sexuales en ambas direcciones con estrógenos
conjugados. Los estrógenos activan la oxitocina y por
eso estimulan la producción de óxido nítrico
que facilita la excitación. Los factores psicológicos
juegan un papel, pues los efectos feminizantes del estrógeno
en pechos, piel y genitales mejoran la auto confianza e indirectamente,
el deseo sexual. La mujer que siente dolor durante la penetración
debido a deficiencia estrogénica, tendrá dificultades
sexuales hasta que ello se corrija. El estrógeno no
refuerza el deseo sexual de un modo tan fuerte como la testosterona,
sino de una manera más sutil. Por otro lado, los estrógenos
exógenos pueden a veces tener un efecto negativo en
el deseo sexual y en la excitación, al causar un aumento
en la circulación de la SHBG. La SHBG liga indiscriminadamente
el estrógeno con la testosterona y de este modo reduce
el fragmento libre o biodisponible que es la única
forma de hallarse activo en el cuerpo.
MEDICAMENTOS NO HORMONALES USADOS EN SEXUALIDAD MASCULINA
QUE PUEDEN MEJORAR LA RESPUESTA SEXUAL FEMENINA
Sildenafil
Teóricamente, el sildenafil, inhibidor de la 5 fosfodiesterasa,
debiera incrementar la respuesta vaginal de congestión/lubricación
mediante la vadodilatación genital localizada, así
como mejorar la respuesta erectiva masculina. Aún no
se han completado estudios sistemáticos al respecto.
Sin embargo, hemos observado en algunas pacientes, con problemas
derivados del uso de IRS un aumento de su respuesta sexual
luego de ingerir sildenafil.
Los ensayos clínicos con sildenafil en su mayoría
se refieren a como afecta mejorando la fase de excitación
lubricación. Algunos estudios de caso describen el
uso de esta droga en el tratamiento de los trastornos orgásmicos
femeninos solos o agravados por el uso de medicación
antidepresiva. El sildenafil, al producir congestión
vaginal, permite que la excitación aumente y se alcance
mas fácilmente el orgasmo. En un caso se incrementó
la fase de resolución posterior al orgasmo, pues la
paciente continuó excitada. Esto sugiere que el sildenafil
podría resultar de utilidad para quienes deseen repetir,
en forma inmediata, sus experiencias sexuales. También
podrían utilizarlo mujeres que deseen alcanzar múltiples
orgasmos.
Bartlik y col. han tratado con éxito trastornos orgásmicos
femeninos con una preparación tópica especialmente
compuesta de sildenafil de absorción dérmica,
en mujeres que no aceptan tomar una píldora para mejorar
su funcionamiento sexual. Pareciera que el sildenafil es capaz
de aumentar las cuatro fases del ciclo de la respuesta sexual
- deseo, excitación, orgasmo y resolución. De
ser esto correcto el sildenafil podría ser útil
en el tratamiento de una variedad de problemas sexuales, incluyendo
trastornos hipoactivos del deseo, trastornos de excitación
sexual femenina, trastornos orgásmicos femeninos, dispareunia
y disfunción sexual secundaria a medicación
o enfermedad. Se justifica realizar investigaciones sistemáticas
FENTOLAMINA
El mesilato de fentolamina, un medicamento oral diseñado
para hombres con trastornos erectivos, relaja el músculo
liso y estimula la llegada de sangre a la región pélvica
tanto en hombres como en mujeres. Si bien puede ser menos
efectivo en los trastornos erectivos que el sildenafil, actúa
mas rápidamente. No ha sido estudiado en mujeres.
ALPROSTADIL
La prostaglandina E1 ha sido usado para estimular el fluido
de sangre peneana por medio de una inyección vía
intracavernosa y supositorios transuretrales. Es apropiada,
en forma de supositorio vaginal o gel local para estimular
el fluido de sangre a los genitales femeninos. El objetivo
de la terapia local es una transferencia consistente, a través
de las capas vaginales hasta alcanzar niveles terapéuticos.
Se considera que aumentaría el fluido de sangre capilarmente
dentro del tejido clitorídeo y vaginal, estimulando
las terminaciones nerviosas para aumentar la sensibilidad
y facilitar la lubricación vaginal, permitiendo de
este modo una satisfacción sexual mayor y mas posibilidades
de alcanzar un orgasmo. Bartlik ha usado, en mujeres con trastornos
de excitación, el supositorio uretral de alprostadil
(500mg). Todas las mujeres notaron una mayor congestión
vaginal, una cálida sensación de "hormigueo"
y un aumento de las sensaciones placenteras durante las relaciones
sexuales.
OTROS VASODILATADORES TOPICOS
Los resultados de los pocos estudios que han examinado medicamentos
vasoactivos (aminofilina, mesilato de co-dergocrine y dinitrato
isosórbido), aplicados tópicamente para tratar
trastornos eréctiles han sido inconstantes e inconclusos.
La absorción de medicamentos vasoactivos tópicos
puede resultar aun mejor en mujeres que en hombres debido
a la relativa delgadez de la mucosa vaginal.
PSICOESTIMULANTES
Está demostrado que las mujeres son más sensibles
que los hombres a aumentar los niveles cerebrales de dopamina,
provocado por estimulantes. El aumento de dopamina produce
un mayor deseo sexual y mayores sensaciones y un cambio en
el comportamiento sexual que se torna mas activo que pasivo.
Diversos estudios demostraron que los psicoestimulantes metilfenidato
y dextroanfetamina habían demostrado ser eficientes
en aliviar el orgasmo inhibido o retrasado secundario a la
ingesta de IRS'S y otros antidepresivos. Helen Singer Kaplan,
en 1974, incluyó en La Nueva Terapia Sexual a las anfetaminas,
que utilizadas a bajas dosis, incrementan la libido y el funcionamiento
sexual.
No existen estudios controlados sobre el uso de estimulantes
para el tratamiento de trastornos sexuales. Debe tenerse cuidado
porque son posibles de causar arritmia, adicción y
otros efectos colaterales.
EFEDRINA
Otra área que merece ser investigada es si la efedrina
o los medicamentos similares podrían ayudar a las mujeres
con trastornos sexuales. Aunque estos medicamentos pueden
tener un efecto generalizado que facilita la excitación
sexual y el orgasmo, su capacidad de causar nerviosismo y
vasoconstricción puede limitar sus aplicaciones en
la terapia sexual. Además, cualquier beneficio puede
ser minado por el abuso, tolerancia, e irritabilidad o conducta
sexual compulsiva que destruyen las relaciones sexuales. De
modo similar, el alcohol y los tranquilizantes han sido frecuentemente
usados por mujeres con beneficios sexuales a corto plazo pero
severas dificultades a largo plazo.
ANTIDEPRESIVOS
Bupropion
El bupropion es un antidepresivo no convencional con acciones
principalmente de recaptación de dopamina y secundariamente
de recaptación de noradrenalina, pero sin ningún
efecto sobre la recaptación de serotonina ni sobre
la actividad de los receptores de serotonina. A pesar de ser
un derivado químico de la efedrina con medianos efectos
dopaminérgicos estimulantes, el bupropion no se considera
una anfetamina y no se ha hallado que sea abusiva. Fue aprobada
por la F.D.A. para dejar de fumar.
Antes de ser aprobado como antidepresivo hacia fines de 1980,
el bupropion fue testeado en un ensayo de 32 semanas, doble
ciego, controlado en 60 pacientes (30 hombres y 30 mujeres),
con bajo deseo sexual y otras dificultades sexuales. Se esperaban
efectos sexuales beneficiosos debidos a la acción de
recaptación selectiva dopaminérgica del bupropion,
ya que la estimulación dopaminérgica ha sido
fuerte y consistentemente asociada con el placer y con la
estimulación sexual en investigaciones realizadas en
animales. Se encontró una significativa mejoría
sexual en más del 60% de los pacientes tratados con
bupropion, pero en menos del 10% de los tratados con placebo.
Los resultados del estudio fueron revisados y publicados.
La mejoría consistió en un retorno a lograr
un deseo sexual y un funcionamiento sexual normal sin hipersexualidad.
La dosis adecuada de bupropion para mujeres tratadas por
una disfunción sexual, una depresión o por ambas
es de 225 a 300 mg/d. Los efectos colaterales problemáticos
debidos al bupropion son nerviosismo, insomnio, pequeños
temblores y, raramente, convulsiones.
El bupropion tiene acciones químicas similares a las
del metilfenidato pero con menor potencia noradrenérgica.
Sus efectos se sienten a los 10-14 días de comenzar
su ingesta.
OTRAS DROGAS DOPAMINERGICAS
Actualmente se están desarrollando nuevos estimulantes
dopaminérgicos, pero el único activador de la
dopamina no-anfetamínico disponible es el deprenyl,
que se prescribe para tratar el Parkinson. Ha demostrado tener
acciones afrodisíacas en ratas machos, pero no se han
probado sus efectos sexuales en animales hembras o humanos.
La impresión clínica es que puede tener un suave
efecto beneficioso en el deseo sexual femenino, pero menor
al del bupropion. Su acción química se debe
a un aumento del estimulante de la feniletilamina (FEA), considerada
como el componente de "la química de amor"
que convierte al chocolate en un afrodisíaco (sin ninguna
investigación ni evidencia clínica).
NUEVAS DROGAS SEROTONINERGICAS
Trazodone y otras
Nanette Gartrell informó sobre aumento de la libido
en 6 de 13 mujeres tratadas con trazodone para su depresión
y presentó 3 descripciones de casos de aumento de la
excitación sexual. La nefazodona es un antidepresivo,
químicamente similar al trazodone, caracterizado por
carecer de efectos sexuales negativos en contraste con los
IRS'S. Esto sugiere que la nefazodona puede ser un mejor antidepresivo
para mujeres posmenopáusicas, particularmente para
aquéllas con una respuesta sexual disminuida secundaria
a la disminución de testosterona endógena.
IRSS. Inhibidores de recaptación de serotonina:
fluoxetina, sertralina, paroxetina, mirtazapina
Los IRS'S suelen aumentar la disfunción sexual en estas
pacientes. La mirtazapina es otro antidepresivo serotoninérgico
que no presenta efectos colaterales sexuales secundarios pues,
al igual que la nefazodona bloquea los receptores 2 A de serotonina.
Helen Singer Kaplan escribió libro detallando el desarrollo
de la aversión sexual, de la fobia y de los trastornos
de pánico sobre todo en las disfunciones sexuales femeninas.
Sugiere usar IRS's para resolver estas dificultades, frecuentemente
no reconocidas como factores cruciales entre los trastornos
sexuales femeninos. Además los IRS's pueden usarse
para disminuir las tendencias agresivas e irritables, que
frecuentemente menoscaban el progreso del tratamiento de la
terapia sexual.
Tenemos amplia experiencia de excelentes resultados con el
uso de IRS (fluoxetina, paroxetina, sertralina) en
el tratamiento de los matrimonios no consumados por fobias
sexuales y vaginismos.
La buspirona es una agonista de la serotonina, 5HT,
prescripta para el tratamiento del trastorno generalizado
de ansiedad. Othmer y col trataron 6 mujeres con ansiedad
generalizada y baja excitación sexual, con 45 mg/día
de buspirona durante 4 semanas. Cinco de las 6 pacientes recuperaron
su excitación sexual y funcionamiento normal, sin ninguna
señal de hipersexualidad. No existen informes extensos
sobre la eficacia de la buspirona en el tratamiento de disfunciones
sexuales; sin embargo, muchos informes sobre el menor tiempo
eyaculatorio en animales con buspirona sugieren que la buspirona
puede facilitar el orgasmo en las mujeres y debiera probarse
su uso en la disfunción orgásmica femenina.
APOMORFINA
Una forma oral (sublingual) de apomorfina, (agonista de la
recepción directa de dopamina) está siendo clínicamente
ensayada para el tratamiento de trastornos eréctiles.
Se ha demostrado su eficacia en producir la erección
peneana, ya que estimula de modo directo el óxido nítrico.
Puede tomarse poco tiempo antes de la actividad sexual.
Podría ser eficaz para facilitar el orgasmo femenino
por tener un efecto de vasodilatación genital local
y una acción central en áreas cerebrales que
inducen la respuesta sexual. No se han realizado investigaciones
sobre efectos de la apomorfina oral en mujeres.. Los hallazgos
iniciales demuestran sinergia entre la dopamina, el óxido
nítrico y la testosterona. Esto sugiere que la mezcla
de sildenafil con agentes dopaminérgicos como apomorfina
y/o testosterona podrían utilizarse para tratar disfunciones
femeninas.
OXITOCINA
La oxitocina es una hormona neuropéptida del "tocar",
que es secretada durante las caricias y la excitación
sexual en los humanos y animales. Anderson-Hunt y Dennerstein
han descripto excitación sexual y orgasmo en dos ocasiones
en una mujer de 26 años a la que se le aplicó
dos sprays de oxitocina sintética para facilitar la
bajada de leche luego del parto. La oxitocina estimula la
respuesta sexual de los animales machos y hembras. En ratas,
la oxitocina estimula la erección a través de
un aumento del óxido nítrico. Al igual que con
el sildenafil y la apomorfina, la vasodilatación genital
femenina aumenta por inducción de mecanismo del óxido
nítrico. La oxitocina se activa por la presencia de
estrógeno, de modo que la terapia estrogénica
de reemplazo postmenopáusica podría resolver
un estado de déficit menopáusico de oxitocina.
Se dispone recientemente de una forma oral de oxitocina lo
cual facilitará las investigaciones.
MEDICINAS ALTERNATIVAS
Existen diferentes medicinas alternativas para aumentar el
funcionamiento sexual. Cohen y Bartlik informaron sobre casos
en los cuales el ginkgo biloba, antigua medicina china
derivada del árbol ginkgo, revierte la disfunción
sexual provocada por antidepresivos. El mecanismo de acción
puede relacionarse con: 1) incremento del fluido vascular
a los genitales a través de la estimulación
colinérgica y de la inhibición del factor activador
de la plaqueta, de modo similar al mecanismo por el cual se
incrementa la sangre al cerebro; 2) incremento de la prostaglandina,
que a su vez mejora la función erectiva y vasodilatación;
3) cambios sobre los receptores de serotonina y norepinefrina.
Puede también desempeñar un papel en la producción
de óxido nítrico.
El ginseng es otro antiguo remedio herbario chino
del cual, desde hace cientos de años se ha dicho que
tiene efectos positivos en sexualidad. Puede funcionar aumentando
la eficacia de las propias hormonas sexuales. Sin embargo,
de la misma manera, puede reforzar el crecimiento de cualquier
tumor sensible hormonalmente que, potencialmente, estuviera
presente, de modo que debe usarse con precaución.
El Ma huang, es otro remedio herbario que se presupone
que tiene efectos sexuales positivos, porque estimula el sistema
nervioso simpático periférico.
CONCLUSIONES
Este artículo presenta muchos medicamentos que son
reforzadores del funcionamiento sexual en mujeres. Ninguno
de ellos ha sido estudiado sistemáticamente en poblaciones
clínicas femeninas. Pareciera existir resistencia a
dirigir una investigación sobre la sexualidad de las
mujeres, particularmente con respecto a substancias que pueden
mejorar el deseo y el funcionamiento sexual. Dada la falta
de conocimiento sobre la sexualidad femenina y la dificultad
para obtener financiamiento en este área polémica,
los investigadores son renuentes a realizar estudios de este
tipo.
Con el tiempo se ha reconocido la posibilidad de mejorar la
calidad de vida de las mujeres a través del tratamiento
farmacológico de los trastornos sexuales femeninos.
Los clínicos están empezando a usar algunas
de estas medicaciones, solas y combinadas en los problemas
sexuales refractarios. Sin embargo, se aconseja cautela porque
estas medicaciones no están aprobadas por la F.D.A.
Al mismo tiempo, se debe pesar todos los factores pertinentes
a una relación, evitando resoluciones simplistas que
meramente imitan los tratamientos actuales para los hombres.
La ampliación del desarrollo de tratamientos farmacológicos
profundizará nuestra apreciación sobre todos
los aspectos de la sexualidad femenina.
Para concluir a modo de resumen, la escasez de investigación
científica y clínica en el campo de la sexualidad
femenina nace más de factores sociológicos que
la necesidad médica. Los obstáculos a la intento
de realizar este tipo de investigación están
bañados en prejuicios y miedos sobre la sexualidad,
particularmente la sexualidad femenina, que están en
nuestra cultura. Aunque estas influencias negativas son tan
vigentes como antiguas, este tema, y la investigación
en el mismo, apunta a avanzar un paso más al frente
en esta área tan crucial para el bienestar mental completo
de todos (hombres y mujeres por igual).
-------------------------------------------------------------------------------
1
La mayor parte de los comentarios de este trabajo están
basados en los publicados por Bartlik y colaboradores en el
Psychiatric Annals 29:1 de Enero de este año y en nuestra
experiencia clínica
BIBLIOGRAFIA
1. Gindin, León:
La nueva era en virilidad. Ed. Ameghino. Rosario. 1999
2. Marshall MA. A dose of desire. Mademoiselle. 1998;90-92.
3. Gomaa A, Shalaby M, Osman M, et al. Topical treatment of
erectile dysfunction: randomised double blind placebo controlled
trial of cream containing aminophylline, isosorbide, dinitrate,
and co-dergocrine mesylate. BMJ. 1996;312:1512-1515.
4. Bartlik B, Kaplan P, Kaplan HS. Psychostimulants apparently
reverse sexual dysfunction secondary to selective serotonin
re-uptake inhibitors. J Sex Marital Ther.1995;21:264-271.
5. Gitlin MJ. l,etter to the editor. J Cliit Psychiatry. 1995;56:3.
6. Kaplan HS. The New Sex Therapy. New York: Brunner/Mazel;
1974.
7. Hallowell E, Ratey J. Dr-ivetz to Distractioti. New York:
Touchstone; 1995.
8. S. Crenshaw TL, Goldberg JP. Sexual Pharmacology. New York:
W. W Norton; 1996.
9. Meston CM, Heiman JR. Ephedrine-activated physiological
sexual arousal in women. Arch Gen Psychiatry.
1998;55:652-656.
10. Metson CM, Moe IE, Gorzalka BB. The effects of sympathetic
activation following acute exercise on physiological and subjective
arousal in women. Beliav Res Ther, 1995;33:651-664.
11. Yanase M. A possible involvement of adrenaline in the
facilitation of lordosis behavior in the ovariectomized rat.
Endocritiol Jp,,. 1977;24:507-512.
12. Bartlik B, Kaplan P, Kocsis J. Letter to the editor. Pri7nary
PsYchiaty. 1995;2:13.
13. Crenshaw T, Goldberg JP, Stern WC. Pharmacologic modif-ication
of psychosexual dysfunction. J Sex Marital Ther.1987;13:239-252.
14. Gartrell N. Increased libido in women receiving trazodone.
Am J Ps' ychiatry. 1986;143:781-782.
15. Kaplan HS. Sexual Aversiol?, Sexual Phobias, and Panic
Disorder. New York: Brunner/Mazel; 1987.
16. Othrner E, Othmer SC. Effect of buspirone on se order.
J function in patients with generalized anxiety dis Clin Psychiatry.
J987;48:201-203.
17. Melis MR, Stancampiano R, Argiolas A. Prevention by NG-nitro-L-arginine
methyl e,ter of apomorphine and oxytocin-induced penile erection
and yawning: site of action in brain. Phartnaeol Biochein
Behav. 1994;48: 799-804.
18. Anderson-liunt M, Dennerstein L. Increased female sexual
response after oxytocin. BMJ. 1994;309:929. Letter.
19. Argiolas A, melis MR. Oxytocin-induced penile erection:
role of nitric oxide. In: Ivell R ,Russell J, eds. oxytocin.
New York: Plenum Press; 1995:247-254.
20. Rak, S. The Hormone of Desire: The Truth About Sexuality,
Menopause, and Testosterone. New York: Harmony Books; 1996
21. Medical Economics Company. Physician's Desk Reference.
52nd ed. Montvale, NJ: Medical Economics; 1998.
22. Raloxifine. Package insert. Indianapolis, IN: Eli Lilly
and Company.
23. Lee JR. Natural Progesterone: The Multiple Roles of a
Remarkable Hormone. Sebastopool, CA: BLL Publishing; 1997:41.
24. Laux M, Conrad C. Natural Women, Natural Menopause. New
York: HarperCollins; 1997:74-76.
25. Cohen A, Bartlik B. Gingko biloba for antidepressant-induced
sexual dysfunction. J Sex Marital Tlier.
1998;24:139-143.
26. Sussman N. SSRIs, yawning, orgasm related events, and
nitric oxides: possible relationships. Primary Psychiatry.
1998;5:77-82.
27. Gindin, León Roberto y Camillucci, Alcira: Matrimonios
no consumados. Revista de la AAP. 1996
|