| TRASTORNO
DE PÁNICO COMPLICADO
Abordaje del Trastorno
de Pánico con patología del eje II
Lic. Susana Nofal, Octubre 99
Algunos de los TRASTORNOS DE PÁNICO COMPLICADOS que
vemos diariamente en los consultorios implican trastornos
eje I y patología en eje II.
Es frecuente diagnosticar en una persona con ataque de panico
en eje I, una personalidad dependiente o evitativa en eje
II.
El diagnostico correcto es fundamental para un tratamiento
adecuado.
El ataque de Panico es una experiencia aterradora de perdida
de control compuesta de sensaciones fisicas intensas,emociones
de miedo intenso a un nuevo ataque de panico, crencias catastroficas
de una muerte inminente o estar volviendos loco.
Al tratar el ataque de panico no solo tenemos en cuenta todos
sus síntomas sino tambien los trasornos de personalidad
crónicos con sus esquemas suyacentes y creencias nucleares.
Los RASGOS DE PERSONALIDAD son pautas duraderas en la forma
de percibir, pensar y relacionarse con el ambiente y con uno
mismo, que se hacen patentes en una amplia gama de contextos
personales y sociales.
Se habla de TRASTORNO DE PERSONALIDAD cuando los rasgos
de actitudes y conductas inflexibles y desadaptativos que
constituyen la misma persisten en muchas situaciones por un
largo período de tiempo.
Un trastorno de personalidad se identifica por un pattern
persistente de experiencia y conducta anormal con respecto
a pensamientos, estados de ánimo, relaciones con otros,
y control de los impulsos.
Los trastornos de personalidad surgen de un complicado proceso
influenciado por la herencia, la disposición y las
experiencias de vida. El componente genético o innato
-usualmente descripto como temperamento- puede observarse
aún en la infancia por respuestas que reflejan estados
de ánimo, niveles de actividad, persistencia, tendencia
a evitar o buscar riesgos.
Las manifestaciones de los trastornos aparecen y causan perturbaciones
desde la niñez y/o adolescencia hasta la vida adulta.
El DSM IV agrupa los TRASTORNOS DE PERSONALIDAD en:
1) grupo extraño o excéntrico (que incluye
la personalidad esquizotípica, paranoide y esquizoide)
2) el grupo teatral o sobre-emocional (que incluye la personalidad
histriónica, narcisística, antisocial y borderline),
y -por último-
3) el grupo ansioso o temeroso (que incluye la personalidad
evitativa, dependiente, obsesiva compulsiva y pasiva agresiva).
En la personalidad evitativa la ansiedad está relacionada
al rechazo y humillación.
En la personalidad dependiente, la ansiedad está
relacionada a la separación y abandono.
Y en la personalidad compulsiva la ansiedad está
relacionada con la inseguridad con respecto al futuro.
PERSONALIDAD EVITATIVA:
Son:inseguros,tensos,temerosos,autodespreciativos,hipersensibles
al rechazo social. Temen críticas y burlas por todas
partes. Necesitan afecto; pero sucumben al engaño,
dudando de la sinceridad de la gente que se ve amistosa y
malinterpretando las relaciones neutrales como hostiles.
Al tratar de evitar pensamientos perturbadores, pueden suprimir
sus sentimientos y parecer indiferentes a los otros.
Para prevenirse del rechazo anticipado, las personas evitativas
limitan sus intereses y actividades. No tratan de hacer amigos
porque la intimidad puede ser intolerable sin una aceptación
sin críticas. Su tensión y rigidez defensiva
puede evocar respuestas que causen sentimientos que quisieran
evitar y el resultado es el aislamiento que exacerba su hipersensibilidd
y autocompasión.
Cuando todo esto falla, ellos se retraen al ensueño
y a la fantasía.
La prevalencia de este trastorno ha sido estimada entre un
0.5 a un 1 % en la población general, y un 10% en los
pacientes vistos en clínicas de salud mental.
Algunos síntomas de desorden asociados con la personalidad
evitativa son: hipocondriasis, ansiedad generalizada, y depresión.
Pero está más relacionado con la fobia social,
donde el sujeto teme el escrutinio y juicio de los los otros.
Una ejemplo es la ansiedad en situaciones específicas,
como hablar frente al publico.
La personalidad evitativa es llamada carácter fóbico.
PERSONALIDAD DEPENDIENTE:
Tiene un parecido con la personalidad evitativa, pero
su rasgo dominante -más que un miedo al rechazo- es
la necesidad de ser cuidado.
La personalidad dependiente es una personalidad dócil,
agradecida, y evita pedir. Se ven a sí mismos como
modestos, considerados y se autodesvalorizan.
Les falta iniciativa pero pueden funcionar adecuadamente
bajo supervisión. Ellos se permiten ser intimidados
y evitan aún la rabia justificada porque temen separarse
de la gente de quienes son emocionalmente dependientes.
Para asegurar el afecto ellos dejan que otras personas tomen
responsabilidades sobre importantes aspectos de su vida. Pueden
sentirse deprimidos cuando se rechazan sus demandas de afecto,
o cuando pierden algún ser querido o cuando tienen
que tomar nuevas personalidades.
Pueden también desarrollar fobia social o agorafobia
porque temen dejar el entorno familiar, o usan síntomas
físicos como una manera de tener atención y
apoyo a través de mostrarse indefensos.
Es uno de los trastornos más frecuentes en mujeres.
PERSONALIDAD OBSESIVA COMPULSIVA:
Son ordenados, tacaños, tozudos, tercos, a veces irritables
y vengativos. Están orgullosos de su integridad y racionalidad
con respecto a personas consideradas impulsivas y frívolas;
en cierta manera, son austeros. Ellos encuentran difícil
mostrar tenrnura o hacer cumplidos, y las expresiones de emoción
fuerte los hacen sentir incómodos. Ellos prestan atención
a las reglas, procedimientos y detalles. Se concentran en
el trabajo y pueden tratar los hobbies como si fueran trabajos.
No pueden descartar cosas o delegar tareas.
Planifican con gran rigurosidad pero se les hace difícil
tomar decisiones y muchos fracasan en terminar lo que empezaron.
Son moralmente rígidos. Generalmente evitan la expresión
directa del enojo pero ocasionalmente muestran su indignación
sobre un tema aparentemente menor.
Muchas de estas personalidades tienen características
egosintónicas, compatibles con la imagen de sí
mismo y no recnocidas como un problema. Pero las personalidades
compulsivas desarrollan síntomas como los desórdenes
psicosomáticos, depresión y ansiedad.
Sin embargo, a pesar de la similitud de los nombres, este
tipo de personalidad no está probablemente muy relacionado
con el trastorno obsesivo-compulsivo. Muchas personalidades
compulsivas no tienen pensamientos obsesivas indeseados o
sienten una urgencia de llevar a cabo acciones o rituales
repetitivos sin sentido.
El pocentaje de una personalidad compulsiva ha sido estimado
de un 1 a un 3% en la población general, y de un 3
a un 10% en clínicas de salud mental.
2/3 de personalidades compulsivas son hombres.
Abordaje COGNITIVO-COMPORTAMENTAL para comprender los
trastornos de personalidad.
De accuerdo a las Teorías Cognitivo-Comportamentales,
los niños desarrollan hábitos o rasgos que constituyen
lo que se llama personalidad por condicionamiento o refuerzo,
que son términos alternativos de aprendizaje. Ellos
repiten acciones que son premiadas o que les permite escapar
de castigos. Los síntomas surgen cuando los premios
o castigos no permiten una adecuada adaptación. Un
niño sobreprotegido puede empezar a sentirse frágil
o débil. Un niño castigado por su agresividad
puede convertirse en vergonzoso o muy introvertido.
La respuesta de los otros refuerza las tendencias innatas
o aprendidas. Por ejemplo, si los padres son sobreprotectores
de un niño sometido, el niño se convertirá
en más pasivo aún.
La imagen se complica aún más por aprendizaje
vicario (modelando o imitando) o por espectativas desmesuradas
generalizadas.
Los niños que siempre han sido castigados por mostrarse
asertivos pueden evitar la asertividad -aún cuando
podría ser premiada- porque han desarrollado una expectativa
que no les permite ceder fácilmente a una experiencia
contraria.
Los adultos con personalidad evitativa, compulsiva o dependiente,
pueden haber mostrado desde su niñez signos de miedo
y ativación del sistema nervioso simpático (respuesta
de lucha o fuga).
Algunos niños son muy sensibles al castigo y les cuesta
acostumbrarse a situaciones o personas nuevas.A la edad de
4 meses cerca de un 10% de niños son inhibidos, lloran
frecuentemente y muestran aceleración en el corazón
y pupilas diltadas cuando se acercan extraños. Algunos
de ellos no son recompensados, alzándolos en brazos
y calmandolos. Más tarde, van a desarrollar porcentajes
altos de ansiedad frente a la separación y fobias escolares.
Muchas personas que están en el grupo ansioso de trastornos
de la personalidad creen que sus padres eran sobreprotectores
o poco afectivos.
Los recuerdos de una inadecuada crianza pueden estar distorsionados
y la necesidad de un niño muy ansioso puede ser difícil
de satisfacer, pero los niños con temperamento vergonzoso
necesitan estímulos especiales y ser guiados para la
paricipación social.
· De acuerdo a las teorías cognitivo-comportamentales,
los padres proveen un modelo de indefensión y las personalidades
dependIEntes aprenden a creer que tienen que estar totalmente
dependientes o totalmente solos.
· Esta condición se perpetúa cuando
evitan competir o encuentran una persona en la cual confían
que otro toma decisiones por ellos a cambio de su afecto.
Otra influencia posible en la formación de la personalidad
dependiente son la educación y roles sociales impuestos
a las mujeres.
Las teoría cognitivo-comportamental explica la PERSONALIDAD
COMPULSIVA como el resultado de tres tipos de pensamiento
distorsionado: perfeccionismo, necesidad de certeza y la creencia
de que hay una sola solución absolutamente correcta
para cual quier problema.
Las PERSONALIDADES COMPULSIVAS son creados en familias donde
se sobre-enfatiza la productividad y el seguimiento de reglas.
Desde el punto de vista PSICODINÁMICO este tipo de
personalidad resulta de mecanismos de defensa psicológica
de aislamiento que separa los pensamientos de sentimientos
e impulsos.
Los pensamientos permanecen en el inconsciente, donde son
aprisionados por preocupaciones sobre reglas y detalles.
Este pattern de defensión y defensa es asociado
con una regresión parcial a un estadío de vida
temprano en el cual el niño lucha con el control de
sus padres. Estos niños no so suficientemente valorados
por sus padres y desarrollan abrumadoras dudas, sin poder
permitirse cometer errores. Ellos evitan a intimidad porque
temen ser sobrecargados por un fuerte deseo de ser cuidados.
Iconscientemente ellos piensan que -si son perfectos- van
a ganar la aprobación que sus padres nunca le han dado.
Expresan su hostilidad, suprimiendo sentimientos displacenteros
o por excesivas preocupaciones con detalles. Ellos incorporan
las acitudes punitivas de sus padres y se identifican con
una autoridad externa. Lo hacen sin culpa ni afecto (al revés
de las personalidades depedientes) y transforman la rabia
contra sus padres en rabia contra ellos mismos, lo cual les
ayuda a reforzar las reglas que quisieran defender.
Juzgan a los demás por estándares que aplican
ellos mismo de manera inconsciente. Son demandantes y críticos
con sus subordinados porque cualquier falta de respeto les
recuerda sus sentimientos reprimidos acerca de la autoridad.
Una manera de cambiar estos trastorno de personalidad en el
tratamiento es exponer el paciente a situaciones familiares
que ofrezcan oportunidades de respuestas más afectivas
mientras se alivia el sufrimiento por el tatamiento de síntomas
asociados.
El tratamiento de la PAERSONALIDAD EVITATIVA es similar
al tratamiento de la fobia social. La personalidad evitativa
evalúa la sinceriad del terapeuta y frecuentemente
abandona el tratamiento antes de mejorar. Porque quieren preserarse
del disconfort de sentimientos o sensaciones displacenteras.
Los terapeutas usualmente proceden lentamente con un abordaje
de apoyo que provea empatía, reaseguramiento y consejo.
En una etapa posterior ayuda a que el paciente acepte el desafío
de estar más abierto a pensamientos y sentimientos.
Dos errores importantes en el tratamiento de estos pacientes
es ser sobreprotector o forzar a estos pacientes a enfrentar
estas situaciones prematuramente. Is se logra un equilibrio
adecuado, la relación terapeútica proveerá
una experiencia correctiva de los fracasos tempranos.
Para aumentar la autoestima y confianza en personalidades
evitativas no es necesario exponerlos a situaciones teñidas.
La desensibilización, relajación y el manejo
de la ansiedad puede ser testeado para evaluar las expectativas
irracionales.
En los entrenamientos de destreza sociales, el terapeuta
y el paciente, pueden discutir y ensayar situaciones sociales
donde el paciente juegue distintos roles usando al terapeuta
y otros como modelos de imitación. El terapeuta puede
a veces construir una jerarquía de situaciones en la
cual se puedan tomar cada vez más decisiones independientes
significativas.
Las personalidades evitativa frecuentemente fallan en darse
cuenta cómo los otros responden a ellos, porque están
obsesionados con sus propios supuestos déficits.
Es útil que usen un diario para registrar sus pensamientos,
acciones y reacciones. Los terapeutas cognitivos ayudan que
el paciente reconozca y analice los miedos irracionales de
ser humillado y re-examine de manera realista sus estándares
de alto rendimiento, limitando las técnicas de exposición.
Los pensamientos disfuncionales se cambian más tarde,
cuando el desafío no es tenido en cuenta como crítico.
Es importante descubrir en las personalidades evitativas los
miedos que llevan a demandar mucho de ellos mismo y a atribuir
estas demandas a otros.
Las PERSONALIDADES DEPENDIENTES generalmente buscan ayuda
debido a una pérdida personal o a nuevas situaciones
que requieren de la toma de responsabilidades. Son cooperativas
pero pasivas y a veces hacen demandas irealistas. Pueden llegar
a intentar convencer al terapeuta para que éste les
diga cómo conducir sus vidas, y el terapeuta tentarsew
a hacerlo por exasperación. Otro peligro es que sigan
la terapia sólo para mantener su apego con el terapeuta.
Un definido límite de tiempo puede ser necesario para
forzarlos a enfrentar su ansiedad cerca del final del tratamiento
y aceptar su desafío al cambio.
Los terapeutas cognitivos ayudan a las personalidades dependientes
a enfrentar sus problemas a través de un cuestionamiento
socrático. El terapeuta enfatiza en que el opuesto
de la sumisión no es el control sobre los demás
sino la independencia y la aptitud.
La PERSONALIDAD COMPULSIVA tiene defensas rígidas,
y es difícil de tratar. Generalmente buscan alivio
de sus síntomas (ansiedad, depresión, fatiga
repentina, explosiones de rabia) pero evitan comprometerse
en la introspección.
Necesitan tiempo para respetar la competencia del terapeuta
y negociar una alianza terapéutica. El peligro es enredarse
en una lucha por el control o argumentos acercade quién
tiene la razón. El terapeuta no debe sentirse resentido
cuando el paciente muestra signos de desdén.
Es importante concentrarse en la expresión de sentimientos
y evitar intelectualizaciones acerca de los sentimientos.
Las personalidades compulsivas tiene dificultades en convertir
el insight intelectual en insight emocional.
Generalmente encuentran más fácil discutir
un pasado distante que hacer revelaciones de experiencias
presentes. Pero la búsqueda de eventos traumáticos
tempranos puede promove su obsesividad. El terapeuta debe
alentarlos a que asuman riegos y tomen desiciones y mostrar
que esa necesidad de certeza lo previene de cambios necesarios.
El abordaje cognitivo es atractivo y efectivo para personalidades
compulsivas, porque pueden llevar agendas, establecer prioridades
y usar técnicas de solución de problemas. También
es fundamental desensibilizar las situaciones que provocan
ansiedad. El Role-playing les permite ser menos sensores acerca
de las imperfecciones de otros y menos ansiosos acerca de
las propias.
Los terapeutas pueden lograr que los pacientes sean más
conscientes de cómo sus hábitos afectan su vida,
modificando su conducta como para que un trastorno de personaliad
se convierta en un estilo o tipo de personalidad más
adaptativo.
El TRASTORNO EVITATIVO DE LA PERSONALIDAD puede conviertirse
en estilo de personalidad evitativa: discreta, reservada,
sensible a lo que otros piensan, confortable en rutinas familiares,
cerca de la familia y pocos amigos pero no gregaria.
El TRASTORNO DE PERSONALIDAD DEPENDIENTE puedde conviertirse
en estilo de personalidad dependiente: educada, agradable,
pensante, respetuosa de la autoridad y de la opinión
de los demás, fuertemente comprometida con amigos,
pareja, familia; prefiriendo trabajar en grupo en el rol de
subordinado a estar solo.
El TRASTORNO DE PERSONALIDAD OBSESIVA puede convertirse
en estilo de personalidad obsesiva, cautelosa, ordenada, económica,
con principios morales, orgulloso de hacer bien lo que hace
y midiendo cuidadosamente todas las alternativas antes de
tomar decisiones.
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