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Dr.
E. De Rosa
El campo de la clínica en salud mental posee una serie
de elementos que nos sirven de acuerdo tácito a quienes
en ella nos desempeñamos, de entendimiento. Así
en general nos referimos a ansiedad generalizada y tanto un
psiquiatra en Madrid, un psicólogo en Caracas o Buenos
Aires, estarán de acuerdo para saber a que nos referimos.
Este campo de la nosología, de la clasificación,
ha aportado en la historia de la clínica psiquiátrica,
diversas visiones y es así que en la tradición
del siglo 19, de la psiquiatría alemana, inglesa o
francesa por nombrar solo algunas, han hecho aportes fundamentales.
En los últimos tiempos tendientes a la búsqueda
de coincidencias y posibilidades de integración y entendimiento
comunes, se han elaborado diversos instrumentos y guías
que nos permiten avanzar en esas posibilidades. Los de mayor
uso, como es conocido, son las guías del DSM y del
ICD .
En este trabajo intentaremos seguir la modalidad de nuestra
área de trabajo y proponer caminos, vías abiertas
que nos permitan especialmente señalar hacia preguntas,
más que apuntar a certezas.
La migración es productora como hemos señalado
en otras partes , de una serie de alteraciones en el ámbito
de la salud mental. Dentro de ellas son las respuestas que
se encuentran dentro del espectro de los cuadros traumáticos,
y es a ella que nos abocaremos.
Las dificultades o trastornos de tipo traumático son
en muchos casos incluidos en el marco conceptual de la de
Psiquiatría Cultural, transcultural o antropológica
y más usualmente dentro de la escuela etnopsiquiatrica
francesa. De todas formas no se incluye en forma adecuada
en las categorías diagnósticas usuales.
El área del trauma psicológico conoce luego
de diversas denominaciones un reconocimiento en la década
del ´80 en el DSM bajo el diagnóstico de desorden
por estrés postraumático cuyas características
diagnósticas son conocidas por todos, y simplemente
aquí recordamos.
| Trastorno
por estrés postraumático |
Trastorno
por estrés agudo |
A. Expuesta a un acontecimiento traumático
(1) riesgo para su integridad o la de otros
(2) la persona ha respondido con un temor, o desesperanza
B. reexperiencia del hecho
(1) Recuerdos imágenes, pensamientos o percepciones,
recurrentes e intrusivos. (niños juegos repetitivos)
(2) Sueños recurrentes.
(3) Revivir el hecho
(4) Malestar con + relativos ( auto en choque)
(5) respuestas fisiológicas al exponerse
C. Evitación persistente de estímulos asociados
al trauma
(1) evitar cogniciones sobre el suceso traumático
(2) esfuerzos para evitar actividades, lugares o personas
que motivan recuerdos del trauma
(3) incapacidad para recordar un aspecto importante del
trauma
(4) reducción acusada del interés o la participación
en actividades significativas
(5) sensación de desapego o enajenación
frente a los demás
(6) restricción de la vida afectiva (p. ej., incapacidad
para tener sentimientos de amor)
(7) sensación de un futuro desolador (p. ej., no
espera obtener un empleo, casarse, formar una familia
o, en definitiva, llevar una vida normal)
D.
Síntomas persistentes de aumento de la activación
(arousal) (ausente antes del trauma), tal y como indican
dos (o más) de los siguientes síntomas:
(1)
dificultades para conciliar o mantener el sueño
(2) irritabilidad o ataques de ira
(3) dificultades para concentrarse
(4) hipervigilancia
(5) respuestas exageradas de sobresalto
E.
Estas alteraciones se prolongan más de 1 mes.
F.
Provocan malestar imp. o deterioro social, laboral etc.
|
B.
Síntomas disociativos:
(1) embotamiento, desapego o - resp. emocional
(2) reducción del conocimiento de su entorno (p.ej.
aturdido)
(3) desrealización
(4) despersonalización
(5) amnesia disociativa (p. ej., incapacidad para recordar
un aspecto importante del trauma)
C.
El acontecimiento traumático es reexperimentado
persistentemente en al menos una de estas formas: imágenes,
pensamientos, sueños, ilusiones, episodios de
flash back recurrentes o sensación de estar reviviendo
la experiencia, y malestar al exponerse a objetos o
situaciones que recuerdan el acontecimiento traumático.
D.
Evitación acusada de estímulos que recuerdan
el trauma (p. ej., pensamientos,sentimientos, conversaciones,
actividades, lugares, personas)
.
E. Síntomas acusados de ansiedad o aumento de
la activación (arousal) (p. ej., dificultades
para dormir, irritabilidad, mala concentración,
hipervigilancia, respuestas de sobresalto, inquietud
motora).
F.
Estas alteraciones provocan malestar clínicamente
significativo o deterioro social, laboral o de otras
áreas importantes de la actividad del individuo,
o interfieren de forma notable con su capacidad para
llevar a cabo tareas, por ej., obtener la ayuda o los
recursos humanos necesarios explicando el acontecimiento
traumático a los miembros de su familia.
G.
Estas alteraciones duran un mínimo de 2 días
y un máximo de 4 semanas, y aparecen
en el primer mes que sigue al acontecimiento traumático.
H.
Estas alteraciones no se deben a los efectos fisiológicos
directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos)
o a una enfermedad médica, no se explican mejor
por la presencia de un trastorno psicótico breve
y no constituyen una mera exacerbación de un
trastorno preexistente de los Ejes I
|
El
interés que reviste el problema es de creciente actualidad
como se puede apreciar simplemente a la vista de los medios
periodísticos europeos o de América Latina.
Un ejemplo del impacto posible aparte de este ligado a la
información de los medios, son los estudios de proyección
de modificación de las poblaciones.
Estos verdaderos choques culturales son especialmente visibles
en la Europa de hoy, sin embargo la temática es muy
amplia y abarca no solo a quien recibe sino a quien parte,
y al lugar de partida y el lugar de recepción. Una
de las primeras necesidades a fin de abordar la problemática,
es entender que las manifestaciones sintomáticas también
son particulares a la cultura, como bien lo relatan Berganza
y col. en América Latina.
La migración puede modificar profundamente las sociedades,
necesitar una adecuación de la misma a estos nuevos
paradigmas, y así aparecen los intentos de sociedad
multiétnicas, como el modelo británico o el
modelo francés. La procedencia y su implantación
zonal también modifican la escena cultural y por ende
las manifestaciones mórbidas asociadas. Agregamos aquí
el ejemplo de EE.UU.

La
práctica sobre poblaciones migratorias necesita desde
ya algo más que la comprensión lingüística
y cultural sino también una especial capacidad de captar
los significados del sufrimiento humano, universal, pero en
el otro. Así se plantean diferentes modelos y principios
de práctica, pero en general los mismos deben aplicarse
y estudiarse para las situaciones particulares .
En el caso que nos aboca, el trauma psicológico, representa
un excelente punto de aplicación de esta idea. La naturaleza
del hecho, sea este estresante, traumatizante o disruptivo,
modifica la escena y sus consecuencias clínicas, y
la población, sus características, su momento
histórico la sitúa aún en otro. En el
encuentro de esta integración vectorial de fuerzas
se encuentra ese otro, que difiere tanto de nuestro paciente
traumatizado, en el cual podemos aplicar los criterios arriba
presentados (de TEPT o EA.
Es decir intentamos decir que más que la aplicación
de una grilla a un individuo, necesitamos crear su marco conceptual,
dentro del cual luego podemos servirnos de la clasificación.
Un fenómeno bastante interesante ocurre en nuestro
medio actualmente en Buenos Aires Argentina y es que merced
a los fuertes cambios socio-políticos, siendo la población
la misma (lo es realmente?) la forma de presentación
de cuadros que son de tipo traumático difiere. También
se modifican las modalidades de demanda, los mecanismos de
defensa usados o puestos en marcha, la capacidad de sostener
un proceso terapéutico etc. Al mismo tiempo las respuestas
colectivas se asemejan bastante a las de una población
de refugiados, expresándose en la idealización
de la migración como modelo de salvación. .
Esto, la idealización, ya lo hemos expresado en otras
partes, sugiere un proceso posterior necesario que consista
en llevarlo a la realidad y salir de ese mundo infantil, en
el cual soy un algo pasivo a las circunstancias. En la otra
punta de la migración el país receptor efectivamente
la patrología encontrada se manifiesta bajo otras modalidades.
Nos encontramos en este momento en el desarrollo de un protocolo
al respecto en el cual buscamos comparar la misma población
en dos lugares diferentes el polo emigrante y el inmigrante.
Este
fenómeno que relatamos por supuesto no se asemeja a
lo presentado en una persona que ha sido víctima de
la violencia urbana, como señaláramos en otros
artículos, aún cuando en un medio de rápida
degradación social, una idea, la de desamparo y a nivel
cognitivo la incapacidad de formular estrategias de solución
ha sido el hilo conductor. Como decíamos antes ante
la falta de estrategias se oponen seudo estrategias que adquieren
en lo traumático, la característica de defensas
fallidas.
Otra característica es la ligada a la procedencia de
ese migrante y el tiempo que llevan las causales que lo empujan
al exilio. Aquí otra vez no es lo mismo la fuerte migración
iraquí al Reino Unido, que la de argentinos a España.
En
conclusión
La población de refugiados y migrante en el mundo está
creciendo en forma exponencial, presentando un problema particular
dentro del cual la psiquiatría deberá más
y más confrontarse. Es muy frecuente encontrar dentro
de la misma sintomatología que la asimila a la serie
del espectro del trauma. Es necesario entender que los marcos
deben ser sostenedores y no por no encontrar que se cumplen
todos los criterios, que actualmente utilizamos, esa persona
no padezca de un cuadro traumático. Las manifestaciones
clínicas deben necesariamente en un contexto individual
y específico a cada uno. Las sociedades y las autoridades
políticas como sanitarias de los países emisores
como receptores deben, y en muchos caos lo hacen, desarrollar
planes específicos, ya que el problema puede ser en
los años a venir uno substancial a la Salud Pública
del país.
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Referencias
y bibliografía
American Psychiatric Association (1994). Diagnostic and Statistical
Manual of Mental Disorder. 4th edition. (DSM-IV). Washington,
DC: Author.
World Psychiatric Association (2000). Essentials of the International
Guidelines for Psychiatric Diagnosis. Technical Report. New
York: World Psychiatric Association.
De Rosa: Práctica psiquiátrica con poblaciones
extranjeras Psicopatología del desplazamiento II CVP
http://www.interpsiquis.com/2001/areas/at42/
Ver www.dof.ca.gov:8080/html/demograp/proj_race.htm
Berganza, Carlos, Mezzich, Juan y col.The Latin American Guide
for Psychiatric Diagnosis: An Overview.
Scientific American By the Numbers U.S-Immigration September
1999
Tobie Nathan Seis principios de Etnopsiquiatría. (SIX
PRINCIPES D'ETHNOPSYCHIATRIE ) CADERNOS DE SUBJECTIVIDADE
- SAO PAULO, N°4, 1996, 9-19
Se ha instalado una frase ya desde hace algún tiempo
que expresa en si mismo todo un correlato interno. El aeropuerto
principal de Buenos Aires se encuentra en la localidad de
Ezeiza. Cuando a alguna persona se le pregunta cuál
es la salida (la solución) a la crisis actual, una
respuesta es "Ezeiza".
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