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Dónde, dónde
quedó "la" infancia?
Adolescentes en riesgo
Había una vez.... un niño. Dónde está?
Se ha perdido?
En diferentes situaciones un niño se pierde. Un niño
también se pierde cuando queda sin el soporte del Otro,
sin el sostén del Otro.
En diferentes situaciones un niño se pierde y comienza
la búsqueda desesperada de sus padres, de alguien que
los sostenga, que los nombre. Algunos los encuentran, otros
siguen ésta búsqueda, que con el paso del tiempo
es desesperada....
En muchos casos, a través de sus comportamientos, dan
cuenta del fracaso, de la vacilación respecto de lo
que han recibido o no del Otro parental. Dan cuenta que no
hay fantasía que recubra el hecho traumático.
Si el espacio social no los enmarca, lo intentan romper, para
entrar en él.
" Es una cuestión muy compleja la que plantean
eso jóvenes sin historia, sin padres, que enfrentan
en general a cualquier forma de autoridad con una crueldad
que suele ser un único destino ante el vacío
estructural y existencial que los habita".
Conductas violentas, que podemos caracterizarlas como llamado
al Otro para que ocupe el sostén de la palabra. Cuando
no hay nadie que sostenga no tiene sentido hablar, piden a
los gritos un lugar.
Diversas son las formas que el desamparo puede tomar.
En el inicio de lo humano el desamparo es el primer lugar,
en el cachorro humano con su prematuración a cuestas,
el desamparo podría ser su primer morada. Será
función del Otro primordial tomar ahí su relevo,
para hacer lugar y sostener ese desvalimiento.
Será necesario ser tomado, sujetado para no caer. Función
de sostén que protege y pone coto a los peligros a
los que el niño podría estar expuesto, alojamiento
en el Otro imprescindible para la constitución del
sujeto. Es en función de ser transformado en objeto
del deseo del Otro que se origina la posibilidad de existencia
subjetiva. Lugar del que transcurrida la infancia deberá
mudarse. Será entonces el adulto que pudiendo haber
tomado las herramientas para la constitución de la
morada del Otro, pueda salir de ella. El neurótico
adulto no fácilmente deja esta morada: sostiene y perdura
en el estar al amparo del Otro desde su posición fantasmática.
Ahora, cómo decía al principio, hay niños
que se han caído, hay púberes que no encuentran
su infancia, y ya son púberes, ya han llegado al tiempo
de la emergencia de lo real sexual, pueden hacer algo más
con sus cuerpos, pero no se encuentran..... se han caído
de la escena de la infancia...., y ya han llegado al tiempo
de su adolescencia.
Pero.... adolescencia es un tiempo de metamorfosis: se reemplaza
un sistema infantil de valores por un sistema adulto de valores.
Para llevar adelante esta ruptura se necesita tiempo, tiempo
de apropiación de esta nueva ubicación en el
mundo de la ley y en el mundo del sexo.
Pero si no encuentra su anterior ubicación, si no encuentran
su niñez, cuando eran niños y jugaban.... no
olvidemos que el único acto que constituye a un niño
como tal es el juego. (Con la indispensable salvedad que el
adulto debe tomar nota, hacer inscripción que un niño
está jugando).
A los que hoy me refiero no encuentran ni sus juegos, ni muchas
veces a los adultos..... porque hubo desamparo.
Son a ellos que nos referimos cuando hablamos de minoridad
en riesgo?.....
Veamos un poquito. Recorramos la historia, para luego poder
ubicarnos en una historia.
Brevemente podemos señalar que la categoría
infancia, no es una categoría reconocida desde siempre
por las sociedades humanas.
El análisis histórico (Philippe Ariés),
permitió comprobar que hasta mediados del siglo XVI
la infancia, tal como la concebimos e intento interrogarla
hoy, no existió, teniendo lugar en cambio una etapa
de estricta dependencia física, luego de la cual se
ingresaba, sin escalas, al mundo de los adultos. La duración
de la infancia se reducía al período de mayor
fragilidad, cuando podía valerse por sí mismo,
en cuanto podía desenvolverse físicamente se
mezclaba rápidamente con los adultos. Así la
educación era obra del aprendizaje, gracias a la convivencia
del niño con los adultos con quienes aprendía
lo necesario. (hoy son los chicos de la calle?)
La categoría infancia aparece con las revoluciones
burguesas. La infancia es un invento moderno, es el resultado
de un conjunto de prácticas promovidas por el estado
burgués. La modernidad trató, educó y
produjo niños con la idea de inocencia, docilidad y
espera . Los hombres del futuro.
La producción simbólica e imaginaria de la modernidad
realizó el minucioso control de los niños, que
en esos tiempos estaban siendo inventados como sujetos sociales
por los adultos.
Sin embargo para quienes quedaron fuera del disciplinamiento
de la escuela y también del que se llevó a cabo
en las fábricas, se planteó otro tipo de control,
y de categorización.
"La infancia que en realidad es incorporada marginal
y clandestinamente al proceso productivo, queda por fuera
del discurso productivo, así esta infancia en adelante
se convertirá en minoridad. Trabajaron incansablemente
"los salvadores del niño", locución
con la que se conoce un importante movimiento de reforma que
se desarrolló bien entrado el siglo XIX que estaba
integrado principalmente por mujeres de elevada condición
social. Es en este contexto histórico en el que se
originaron los mecanismos de control formal de los niños
y jóvenes ( ley patronato-juzgados de menores).
Transcurrieron los años.... "gracias" a la
severa crisis estructural del estado y de las instituciones
que crearon la infancia (flía y escuela fundamentalmente)
a los excluidos como se los nombra? chicos de la calle - niño
sin niño, como los llama Serrat. Jóvenes, adolescentes
en riesgo.......
Se trata de sujetos en situación de riesgo, riesgo
de qué? Si no tienen nada que perder, en tanto no hubo
nadie para quien significara una pérdida. Hay sujetos
a los que el Otro no ha ofrecido un lugar en su deseo. Como
nombrarlos? Ellos se encargan de ponerse nombre.....
Lacan nos dice: una cosa no existe si no es a partir del momento
en que es nombrado por alguien. Basta con nombrarse como adictos,.....
delincuentes...... para que encuentren un lugar, una existencia
para el Otro?
Desamparo inaugural del sujeto, desamparo social, económico
etc. La falta de velo frente a la sexualidad y la muerte deja
al niño excluido de su escena de infancia.
Maniobrar con los diferentes modos en que se presenta en la
clínica la exclusión y el desamparo constituye
cada vez una apuesta de nuestro trabajo.
Con los niños el juego permite poner cierto velo, recuperando
sus juegos, los niños perdidos recuperan su mundo infantil.
Con los jóvenes nuestro lugar de soporte y acompañantes
no apresurados en la deconstrucción y reconstrucción
de la exclusión fantasmática.
Se tratará de la palabra, de hablar y escuchar, escuchar
como analista exige la invención del dispositivo que
a esta estructura le encuadre, y así poder dar lugar
a ese otro discurso, discurso del inconciente. Ese inconciente
implica que más allá del discurso manifiesto
del sujeto, hay otro que juega permanentemente en otra escena.
Poder ver que en el sujeto los mecanismos psíquicos
no fueron suficientes para la evitación de un acto
capaz de alterar las condiciones de una convivencia razonable.
Esta abstención se impone al sujeto, en primer término
desde su propia condición psíquica estructurada
en su proceso de socialización.
De acuerdo con Freud el precio que pagamos por estar en la
cultura es la neurosis. Esto implica la renuncia a las pulsiones,
a las tendencias más primitivas que impiden mantener
relaciones con nuestros semejantes quedando ligados a nuestros
primeros objetos de satisfacción, el neurótico
es aquel que ha podido sustituir esos objetos por otros.
Esta renuncia que obedece a una prohibición que nunca
es total; hay puntos de retorno de lo pulsional, hay sujetos
más propensos a caer en ese estado ; son aquellos que
la neurosis se ha estructurado muy fallada y transitan por
la vida de un modo particularmente peligroso, se caracterizan
por la dificultad de hacer sustituciones y que los lleva a
comportamientos compulsivos, imperiosos..
Para que un sujeto estructure una neurosis es necesario el
deseo de los padres y la ley que prohibe el incesto y el parricidio.
La ley paterna le otorga al hijo un lugar propio y, el deseo
de los padres le permite apropiarse de ese lugar para integrarse
a la sociedad.
Como decía... hay sujetos excluidos.... desamparados....
jóvenes en conflicto con la ley penal y que piden a
gritos un lugar... ¡que hacer!?
Es con la presencia del analista y en referencias explícitas
con el analista, que se jugará el duelo faltante, duelo
no realizado por "eso" que el sujeto a venir no
deja de ser para el Otro. Podar el sentido mortificante de
las atribuciones tanáticas es un paso inevitable. Esto
implica maniobrar constitutivamente y no interpretativamente.
Un desliz muy frecuente es que el analista se coloque en estos
casos en una posición servicial, que sólo convalidará
en el paciente los circuitos de goce que lo han llevado a
la encerrona trágica en que se halla.
Se tratará de encontrar el asentimiento subjetivo del
hecho, que de él resulte un sujeto otro, que pueda
asumir las consecuencias y responsabilizarse de su acto, luego
de haber podido construir un texto del hecho, del acto, de
su causa y de la causa judicial...
Es necesario armar una escena que con los incluya....... tarea
no fácil por cierto... debo confesar que no ha sido
sin esfuerzos que he sostenido durante años los tratamientos
con jóvenes en conflicto con la ley penal. Me he cansado
bastante, me he preocupado a veces sobremanera, algunas veces
creí no encontrar el modo de seguir, otras no la encontré.
Debo también confesar que no es sencillo de transmitir
la emoción que se siente al percibir que en algún
momento, en medio del arduo trabajo, por el que a veces nadie
apuesta a favor, surge esa escritura que faltaba.
Para terminar lo haré tomando algo que una vez dijo
Alejandro Ariel psicoanalista)....
"... si no nos seduce el horror....
si no nos seduce el amor, ese narcisismo necesario para vivir,
pero ineficaz para crear...
Si no nos seduce el miedo...
Si no nos seduce reproducir iguales a nuestras intenciones
o esperanzas. Podremos, sin ser jueces, hacer imputable a
un menor.... le permitiremos la ocasión de responder
por sus actos en relación a su producción en
la transferencia.... será quizás un modo de
proseguir aquello que en su constitución se había
detenido. Y así quizás nuestra tarea tendrá
consecuencias.
Lic. María Elena Guasti
Email: elegua@arnet.com.ar
Te: 4552-1472-154-972-6203
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